
COLOQUIO EN BILBAO
-¿Al caminar por las calles de Ciudad Juárez que sintió?
-Temor. Y un ambiente de zozobra e inseguridad para las mujeres. Pero lo que más me impactó fue hablar con los familiares de las víctimas, ya que pese a la violencia e impunidad de los hechos, tienen esperanza por la vida. Han creado organizaciones, asociaciones e incluso brigadas para encontrar los cuerpos.
-Para situar los antecedentes, ¿cómo es la situación de la mujer en México?
-Yo soy de Ciudad México y el acoso de los hombres a las mujeres es impresionante. En el metro, autobuses, por la calle... Los 'feminicidios' en Juárez han permitido destapar la violencia, que antes permanecía más en silencio.
-¿Por qué cree que empezaron a producirse estos 'feminicidios'?
-A lo largo de la historia se han producido muchos, pero en Ciudad Juárez comenzaron a salir a la luz en 1993. Y era tal la cantidad de mujeres muertas o desaparecidas que no pudieron ocultarlo.
-¿Las víctimas comparten características físicas?
-La mayoría de las mujeres tienen entre 16 y 25 años, pero cada vez hay más niñas. Son morenas, de cabello largo, facciones finas, delgadas y de 1,60 a 1,65 metros de estatura.
-Se trata de gente anónima y desprotegida que debe ir a su trabajo de madrugada por el desierto.
-Sí. La mayoría de las mujeres asesinadas viven en lugares marginados sin infraestructuras: no tienen agua potable, transporte público, ni alumbrado de ninguna clase. En las maquilas -empresas donde trabajan- hay tres turnos. Y a las que les toca ir de madrugada son totalmente vulnerables. Algunos asesinatos han ocurrido en zonas que estaban cerca de oficinas de la Policía. Irónico.
-¿Se sigue un patrón a la hora de asesinarlas?
-Hay unos rasgos comunes. Muchos de los cuerpos han aparecido con el seno izquierdo cercenado y el derecho mordido. Violación múltiple tanto anal como vaginal. Algunas han tenido el tiro de gracia y otras han sido ahorcadas...
-El aumento de homicidios coincidió con la aplicación del Tratado de Libre Comercio. ¿Hay algún vínculo?
-Se trata de un lugar de paso, ya que muchos emigran del interior del país para poder cruzar desde allí hacia Estados Unidos. Por su parte, los norteamericanos a raíz de la Ley Seca viajan a Ciudad Juárez para nutrirse de sus bares y prostíbulos. Con respecto al Tratado de Libre Comercio hay muchos mexicanos que no estamos de acuerdo porque ha aumentado el narcotráfico.
-¿Confluyen varios factores?
-Sí. La libre economía, el narcotráfico, la impunidad, la corrupción, el silencio de autoridades, las complicidades... El Tratado de Libre Comercio no sé hasta qué punto también tendrá influencia, pero es sospechoso.
Amordazadas
-¿Pero en los 'feminicidios' de Juárez no hay una meta económica?
-Se habla de que sirven para la venta de órganos, pornografía sexual, erotismo, vídeos 'snuff'...
-¿No se ha salvado nadie?
-Una chica, que si se atreve a hablar... Hay gente que ha intentado investigar, como un grupo de antropólogas forenses argentinas, pero les obligaron a abandonar.
-El Estado ha llegado a hablar de violencia intrafamiliar.
-Sí. Incluso de que ellas eran culpables porque provocaban a los hombres.
-¿Qué ha hecho el Gobierno de Felipe Calderón para intentar esclarecer los hechos?
-No es un problema central para el Gobierno. Ahora le preocupa más asegurarse la presidencia.
-Omisión de datos, negligencias y amenazas. ¿Hay un complot para guardar silencio?
-Las mujeres de Ciudad Juárez son asesinadas por una estructura de poder. Se compra el silencio mediante la extorsión o bien se compra la pasividad a través de la entrega de terrenos a las familias afectadas. Se buscan culpables inocentes. Y durante un tiempo se ofreció una propaganda televisiva de que todo estaba bien para maquillar una realidad, que tarde o temprano se destapará.







