«El nuevo Tratado es bueno para Europa y es bueno para los ciudadanos de este país», dijo la canciller durante un discurso pronunciado antes de que tuviera lugar la votación. «El Tratado refuerza la voz de Alemania en la UE», añadió, satisfecha de ver concluida una labor que inició en el primer semestre de 2007.
Cuando Alemania ocupó la presidencia de la UE, Merkel destacó que una de las metas prioritarias de su gestión sería romper el bloqueo que nació cuando Holanda y Francia rechazaron el proyecto de Constitución. Durante su discurso, la canciller recordó ayer que el punto más relevante del nuevo convenio es la posibilidad que ofrece de que todas decisiones se tomen por mayoría.
El debate, que tuvo lugar ayer en el histórico Reichstag, contó con una primicia que despertó expectación en la tribuna de prensa. Por primera vez, el presidente del SPD y posible candidato a la cancillería, Kurt Beck, participó en el debate, pero el político socialdemócrata evito el enfrentamiento con la canciller. Beck destacó que el Tratado no debía ser un documento definitivo para la Unión Europea y que después de su entrada en vigor, que se espera sea el 1 de enero de 2009, la prioridad de los socios comunitarios debería ser la creación de un espacio social común europeo.







