La segunda fue una cota: el popurrí de Sergio Y Estíbaliz con la country 'Piel' y un 'Búscame' a lo Vainica Doble. Los cinco vizcaínos cambiaban de disposición escénica en cada pieza y en la cuarta Estíbaliz dio las gracias melosas y Amaya Uranga desplegó su cinismo antes de dedicar la dramática 'Palabras de amor' a Francis, un amigo fallecido hace poco.
Vértices
La lírica de El Consorcio cabe dentro de cuatro vértices: el tempus fugit, la sensualidad desparramada, el desamor (aun chulesco) y el amor pleno. En los boleros demuestran lo del amor y lo más gozoso se palpa en las escapadas caribeñas (la habanera 'Cantinero de Cuba').
Se arrimaron a Serrat en 'La otra España', y la balada 'O tú o ninguno' antecedió a otra cima, la azteca 'Paloma negra', muestra del carácter cosmopolita de estos cinco bilbaínos que a veces son camperos, pero nunca aldeanos. Prosiguieron con boleros, pachanguita guay ('Las muchachas', con Sergio danzando cual guindilla), rock latino a lo Santana ('Caminito de Cuba'), la transicional 'La llamaban loca' y el popurrí de Mocedades con 'Eres tú', 'Amor de hombre', etc. Se acabó el popurrí, se dio la luz y la gente echaba humo aplaudiendo.
Se quedaron ellos solos, con Zubiaga a la guitarra, y entonaron cuatro en acústico, desde la habanera 'Yo te diré' hasta un homenaje a La Niña De La Puebla. Luego hasta el final hubo muchos hitos: 'Maitetxu mía' ceremonial, la mejicanada 'Agua del pozo' (la mejor pieza de la cita) y, créanselo, 'El chacachá del tren' coreada en pleno por el respetable, que remató con el uh-uh. De traca.
El bis se exigió. A capella hicieron uno en euskera y Sergio protagonizó en latín un 'Pange Lingua' espectacular y sinfónica. En la pieza 30 saludó Juan Carlos Calderón, y tras el gospel 'Aleluya' volvió Calderón y se sumó 'Eres tú' repetida, canción de Eurovisión'73 que nos hizo pensar en el Chiquilicuatre y la decadencia.





