
EL PARKING
El teniente de alcalde recordó que los populares adjudicaron el parking de Renfe «con nocturnidad y alevosía, dos días antes de las elecciones» a una empresa que al final ha renunciado a ese proyecto tras nueve meses de negociación con el nuevo gobierno municipal. El acuerdo con la firma Vinci Park incluye la promesa del PSE de convocar un concurso para construir un garaje en Amárica -el lugar que siempre ha preferido Lazcoz- con plazas de rotación y de residentes. La licitación ya está en marcha porque «todo está más que considerado. Además, si algún valiente quiere indemnizar a la empresa con 6 millones de euros y que no se haga ninguno de los dos aparcamientos que lo diga», enfatizó el edil de Urbanismo.
Castigo
El intenso debate se cerró sin concesiones. La oposición criticó el «error» cometido por el equipo de gobierno al «no contar con nadie» y unió sus votos para rechazar una posterior enmienda del PSE que rechazaba el parking de Renfe y apostaba por excavar un garaje alternativo -el de Amárica- sin abonar una indemnización a la empresa. Los 18 concejales de PP, PNV, EB y EA tumbaron, punto por punto, la propuesta suscrita por los 9 ediles socialistas. El tirón de orejas -pactado de antemano- supuso que, incluso, los grupos votaran en contra de un artículo del texto que pedía el apoyo del pleno al futuro parking del Casco Viejo.
En plena confrontación, el portavoz popular Javier Maroto acusó al alcalde de «armar un lío» al querer «cambiar de sitio» el estacionamiento de Renfe, «y encima con informes técnicos en contra». Mikel Martínez, del PNV, respaldó el subterráneo de Amárica pero «si es sólo para los vecinos, porque ya hay muchas plazas de rotación en el centro». Esta postura fue compartida por José Navas, de EB, mientras que Antxon Belakortu, de EA, acusó a Lazcoz de «predicar a favor del diálogo y actuar luego de forma unilateral».
i.cueto@diario-elcorreo.com









