La empresa no es sencilla, pero sí factible, puesto que el vagonero es el segundo peor equipo en su feudo, donde ha llegado a perder hasta en ocho ocasiones. Los 28 goles recibidos en Loinaz dejan patente sus serios problemas defensivos, unas carencias que los de Aitor Iturbe deberán aprovechar haciendo uso de sus mejores armas, la calidad técnica y la velocidad. Eso sí, «tendremos que estar más acertados, porque en las últimas semanas no estamos muy atinados de cara a la portería contraria», señala el preparador azulgrana, quien destaca la importancia de esta y las dos próximas citas del equipo. «Tenemos que ganar al menos dos de los tres próximos partidos, porque si no ya nos podemos olvidar de luchar por entrar en el play-off de ascenso».







