
El primer proyecto en el que comenzarán a trabajar tiene por nombre 'Aldebarán' y en el estarán también inmersas dos entidades públicas como la agencia espacial francesa y el CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial) español. El objetivo es desarrollar una nueva generación de transportes espaciales. Esta ingeniería electrónica producida desde La Rioja tendrá, posteriormente, aplicación en otros sectores como el energético.
Nájera Aerospace desarrollará la electrónica para una lanzadera de diez toneladas, que pondrá en órbita satélites de más de 200 kilos de peso, «para observación de la tierra y comunicaciones», explicó Ángel Ramírez, representante de GTD. Estas lanzaderas «no deben costar más de cuatro o cinco millones de dólares, porque los satélites no pueden pagar mucho más», añadió.
Y en cuanto a potenciales clientes «están las agencias de meteorología, centros de teledetección, fuerzas armadas, ministerios del Interior», señaló Eduardo Remírez, de JMP Ingenieros, así como administraciones públicas o diferentes universidades. Aldebarán tiene un objetivo de realizar, al menos, entre ocho y diez lanzamientos al año.
La inversión económica será de tres millones de euros en capital intelectual para el proyecto Aldebarán, «en los dos o tres años para desarrollar el producto (la tecnología electrónica) que se venderá desde 2013». Durante este plazo de cinco años se contratarán entre 20 y 25 ingenieros de alta graduación. Eduardo Remírez reconoció que el objetivo es «recuperar cerebros riojanos que están trabajando en otras compañías» de fuera de la comunidad.
En La Fombera
Nájera Aerospace estará ubicada, de entrada, en el vivero de empresas del Centro Tecnológico de La Fombera, donde permanecerá esos dos o tres años desarrollando, sobre simuladores y en ordenador, el trabajo de ingeniería. Después se trasladará a otro lugar de La Rioja -aún por decidir- donde iniciará una nueva fase con la fabricación de los componentes y equipos diseñados que supondrá también la creación de nuevos puestos de trabajo.
Porque, al margen del proyecto Aldebarán, la empresa centrará su actividad en el diseño y la fabricación de series cortas de componentes, equipos y sistemas electrónicos de control con muy alto valor añadido y aplicación en los sectores aeroespacial, de energía y de transporte.
Pedro Sanz destacó que la llegada de esta nueva empresa a La Rioja -un centro de «excelencia electrónica» según los dirigentes de Nájera Aerospace- marca «con claridad» la apuesta «de este Gobierno en política de investigación, innovación y desarrollo tecnológico». Según el presidente, este proyecto dotará a la comunidad «de una actividad empresarial más diversificada».






