
El desarrollo que ha tenido el congreso se puede dividir en dos partes: por un lado, la de calado científico-técnico y, por otro, la relativa a mercados, estructuración y marcos estratégicos y legales de los mismos. Esta segunda ha sido la de mayor peso específico, tal vez por el interes previo que suscitaban temas como la propia OCM, el atractivo horizonte estadounidense y las ansias expansionistas de las denominaciones europeas, Rioja entre ellas.
Legislación y mercado
Entre las conclusiones vertidas a este respecto, Nagore insistió en que «la indefinición actual en la nueva normativa europea crea incertidumbre, y no hay nada más peligroso para los negocios que eso». Siguiendo con la OCM, centrado en los sobres nacionales, llamó a «un acuerdo urgente y consensuado en España para diseñar el programa nacional que se debe presentar a la UE antes de junio».
En cuanto a las «buenas noticias», subrayó que los «jóvenes británicos y estadounidenses tienen el vino mucho más integrado en sus vidas que las generaciones mayores, y prefieren los vinos de tradición antes que los emergentes»; algo visto como una «oportunidad». Todo ello en un sector segmentado, en el que «se debe apostar por la diferenciación en la producción y la imaginación en la comercialización».
Genoma
En lo técnico, tampoco han escatimado en relevancia las ponencias relativas a aplicaciones genéticas en la vid y los efectos del cambio climático. Precisamente, en el sentido de que «el conocimiento del genoma de la vid es una de las posibles soluciones a la adaptación de las variedades a las futuras condiciones». Esto, con las opiniones -y reticencias- de los consumidores respecto a las aplicaciones transgénicas, muy presentes. De forma particular, el foro promovió el cuidado de los suelos, y la defensa de gestiones adecuadas de la masa foliar y el no uso de virutas si lo que se pretende es obtener un caldo de nivel.
El presidente de la FER, Julián Doménech, despidió a los asistentes deseándoles que «su estancia aquí les haya dejado el mismo sabor de boca que un caldo riojano, y que ahora sean los mejores embajadres de Rioja, fuera de nuestras fronteras».






