Uno de los hechos que marcó en cierta medida la ralentización del proceso, según lo manifestado en su momento desde la propia Empresa Municipal de la Vivienda, fue la tardanza en la obtención de la calificación (la provisional llegó el 7 de junio de 2007) a través del Servicio Territorial de Fomento de Burgos -paso imprescindible para acreditar que los créditos para los beneficiarios fuesen de protección oficial-.
Pero, con anterioridad se lastraba también retraso. Y es que hubo que realizar una reparcelación en la Ronda, para cumplir así con una sentencia del Tribunal Superior de Justicia, que había anulado la distribución previa de los solares a raíz de la denuncia presentada por una constructora local.





