Los sevillanos protestaron por la sequía, y la respuesta les llegó en plena feria. Los alaveses, tras un invierno atípico, hemos inaugurado una primavera más propia del territorio que, con todo, solicitaríamos congelar hasta después del lunes. Nunca llueve a gusto de todos, por mucho ruego, danza y sortilegio que se intente.
Inspirada por esa y otras promesas, una directiva europea obligará al amplio catálogo de brujos y similares a demostrar sus poderes ante un tribunal en caso de ser denunciados. Deben empezar, pues, a centrarse en afirmaciones de fácil conclusión.
Por ejemplo, pueden arriesgarse a predecir, como un reciente estudio, que un mal jefe aumenta el riesgo de que los trabajadores sufran estrés, o que quien duerme dos horas menos de las que necesita ve su capacidad de concentración y de trabajo disminuida; porque afirmar que también notará sueño durante el día hubiera sido jugársela demasiado.
Un truco que siempre facilita el acierto, aunque negaré ante cualquier tribunal haberlo difundido, es recurrir al amplio margen de la estadística; puesto que no era difícil vaticinar que la nueva plaza iba a contar con detractores, quienes hemos estado un rato en ella podemos ir más allá, poniendo la mano en el fuego inquisitorial, y adivinar que al menos sus fuentes cuentan con el apoyo de nueve de cada diez niños.









