
PERFIL
-Después de pasar muchos años en el extranjero, ha regresado a Vitoria para tomar las riendas del Departamento foral de Cultura. ¿Cómo afronta sus primeras fiestas de San Prudencio desde 'el otro lado'?
-Con mucha ilusión. Para mí, el toque de retreta es una música que te llega muy hondo.
-Ha diseñado un programa de actos en el que las novedades, a simple vista, brillan por su ausencia. ¿Cuál ha sido su impronta?
-La novedad es el espectáculo de luz en el Palacio de la Provincia. Pero además habrá txalaparta interpretada por mujeres. No he introducido excesivos cambios porque quizá no serían bien percibidos. A veces se piensa que el que llega quiere cambiar todo y no es cierto.
-Es decir, que los cambios llegarán el próximo año.
-Ya lo hemos hablado en el consejo de diputados. En mayo haremos una reflexión para ver qué dirección queremos dar a las fiestas. Hay distintas cosas: el pregón, la procesión hacia la basílica de San Prudencio... Las fiestas de San Prudencio requieren una reflexión.
-Hablaba de no introducir grandes modificaciones, pero para bien o para mal, ha sido una de las diputadas que más cambios ha introducido en su área. Hay quien piensa que ha entrado en Cultura como un elefante en una cacharrería.
-Creo que no. Nuestros cambios, al principio, han sido sobre todo de gestión. Me encontré con una serie de inercias de las que queremos salir introduciendo aire fresco.
-Ha sido duramente cuestionada por sacar las Aulas de la Tercera Edad de la sala Amárica.
-El futuro de las Aulas es muy mejorable. Ahora, la sala no reúne las condiciones que nuestros mayores deben tener. Por ello, tienen nuestro compromiso de darles una nueva ubicación, céntrica y cerca del transporte público.
-Se han propuesto recuperar la sala Amárica para apoyar a los jóvenes valores. ¿No se suponía que esta función la desempeñaba el Artium?
-La primera persona consultada fue Javier Durana -director del museo- y no vio inconvenientes. Es más, piensa que es una buena fórmula de conocer la cantera del territorio. Estos últimos años, por no existir un proyecto de estas características, se han llegado a perder hasta dos generaciones de artistas.
-Habla de cantera, ¿pero existe como tal? Su presencia en las grandes exposiciones de Vizcaya o Guipúzcoa se da con cuentagotas.
-Ésa era mi mayor preocupación. El problema de un artista cuando sale de Bellas Artes es que no tienen facilidad de acceso a los grandes centros como el Artium. Y como en cualquier otra profesión, se necesita un tiempo de rodaje.
-Por cierto, ¿confía en el Artium? Una de las primeras críticas que la oposición le reprochó fue que recortara la inversión foral al museo.
-Es un museo que tiene un prestigio consolidado y no sólo en Álava. Para nada cuestionamos su proyecto, su trayectoria o a su director. La crítica que podemos hacer es que después de cinco años, cualquier proyecto debe ir cogiendo su marcha, también desde el aspecto económico. Y el Artium continúa dependiendo excesivamente de los fondos públicos públicos, ya que la Diputación financia el 90%.
-¿Cómo se da la vuelta a la tortilla?
-De momento, ya hemos logrado un mayor compromiso financiero del Ayuntamiento y la incorporación de nuevos patronos privados. El arte no se desvirtúa con la participación del capital privado. Al contrario, el arte dignifica a las empresas. Hay que conseguir que al menos un 25% de la financiación sea privada.
Catedral Santa María
-Forma parte de EA, que es minoría en un gobierno liderado por el PNV. ¿Se siente ninguneada? Por ejemplo, le informaron del primer robo de placas de bronce del Museo de Arqueología tres meses después de haberse producido.
-Pero ni a mí ni al resto del gobierno. Formamos un tripartito sólido, y en este gobierno, los diputados nos entregamos en alma, vida y corazón a nuestro trabajo.
-Pese a ser la diputada de Cultura, tampoco se ha oído su voz en relación al monasterio de Quejana.
-La colaboración entre los departamentos forales es excelente. Se trata de proteger un patrimonio de todos los alaveses. Todavía seguimos hablando y es bueno que las negociaciones duren porque no se pueden tomar decisiones tan importantes de manera apresurada. Y vamos por el buen camino.
-¿El objetivo pasa por adquirirlo en propiedad sí o sí?
-La responsabilidad de este gobierno es muy grande.
-¿Y después, qué? ¿Ya existen proyectos de futuro?
-Para nosotros, desde EA, el debate más importante será el de definir los futuros usos de ese complejo. Pero es un segundo paso, porque primero tenemos que cerrar el convento, ocuparnos de la seguridad...
-¿Por qué ha puntualizado lo de «desde EA»? ¿Hay otras prioridades dentro del gobierno?
-No, no, no. Hablo desde EA porque formo parte de ese partido. Todos los proyectos tienen un apellido, pero tienen un trato común. Esto es como una familia, cada uno tiene su propia opinión, pero todo se discute y se llega a una conclusión.
-Apenas unos días después de llegar al departamento, impulsó una renovación en la organización del yacimiento romano de Iruña Veleia con la incorporación de la Universidad. ¿Por qué estas prisas?
-Cuando desde fuera se percibe un enconamiento y un enquistamiento claro, en esos casos, en cualquier faceta de la vida, lo mejor es intervenir lo antes posible, serenar los ánimos y trabajar para que el problema vaya resolviéndose. Desde un principio pedimos mayor rigor científico para que fueran los científicos quienes fuesen despejando las posibles incertidumbres.
-¿Esa demanda de rigor llevaba aparejada una ausencia del mismo?
-Cuando hablo de rigor científico no significa que antes no existiese. Pero al haber voces discordantes, es normal que se dé paso a un debate que traerá los primeros resultados en torno a septiembre.
-Respecto a los hallazgos anunciados en junio de 2006 (primeros vocablos en euskera, la representación más antigua de un calvario...), ¿han quedado en la reserva hasta que no culminen estos nuevos estudios?
-Se está estudiando ese material. Pero Iruña Veleia es mucho más que ese material. Es un yacimiento con un enorme potencial.
-¿Fue demasiado precipitado anunciar estos hallazgos?
-Eso viene de una administración anterior. Ya sabe que eso de la precipitación, unos lo entienden como precipitación, otros como ganas de conocer y otros, de dar a conocer.
-La catedral Santa María es el gran proyecto a imitar. Sin embargo, pese llevar el nombre de Euskadi por todo el mundo, el Gobierno vasco sigue sin implicarse en el proyecto.
-El Gobierno vasco va a entrar en la fundación. Y va a hacerlo porque es un proyecto de país y porque así lo ha acordado el patronato.
-Pero también era un proyecto de país hace una década y no estaba.
-Ahora, el proceso está en marcha. Debe pasar una serie de trámites, pero ya es una realidad.
-¿De quién ha sido la iniciativa?
-A petición mía, pero con ganas de ellos, que parece que ya las tenían antes aunque que no se habían podido concretar.
-¿Qué cantidades han acordado?
-Eso lo tienen que fijar ellos, no les podemos exigir una cantidad.
-Las dudas se ciernen ahora sobre qué pasará cuando acabe el 'abierto por obras'. ¿La catedral tiene recorrido más allá del andamiaje?
-Cuando se quiten los andamios se va a poder observar el resultado de las obras y vamos a recuperar los espacios para el uso social y cultural en combinación con el religioso. Y debemos hacer un esfuerzo para que la catedral deje de girar como un satélite en torno al Casco Medieval sin involucrarse en él.









