
LOS DATOS
Pese a que una de las 33 comunidades afectadas ha rechazado dar el visto bueno a la iniciativa, la concejala de Vía Pública, Marian Gutiérrez, ha acordado durante una reunión con la asociación vecinal «seguir adelante, ya que la mayoría han aceptado», confirmó el presidente del colectivo, Bernardino Mendizabal.
En virtud del pacto, entre los diferentes portales deberán abonar un montante que alcanzará los 200.000 euros. El resto, hasta completar los 1,5 millones que supondrá toda la obra, correrá a cargo del Consistorio. Sin embargo, la cantidad económica que cada comunidad tendrá que aportar variará, principalmente, en función de la superficie que ocupe el bloque de pisos.
También se tendrá en cuenta si algunas comunidades han realizado la obra por su cuenta en su zona hace poco. Así, habrá portales que no tengan que pagar nada; para otros, en cambio, la cifra alcanzará un máximo de 13.000 euros.
De momento, y pese a la negativa de los vecinos de una de las casas, Mendizábal aseguró que a lo largo de los próximos días «haremos un último intento para tener una reunión con la comunidad y ver si rectifica su postura», detalló el portavoz vecinal, que rehusó entrar en detalles sobre los posibles motivos de este rechazo.
Empezar en verano
El líder vecinal recalcó que «excluirse no tiene demasiado sentido pero, pase lo que pase, la obra seguirá adelante y de no sumarse, su zona quedaría fuera de las mejoras». Unas labores que, de continuar con los plazos previstos, comenzarán después del verano. «El convenio ya está redactado, falta firmarlo por ambas partes y a partir de ahí empezaría todo el proceso administrativo para sacar a concurso y adjudicar el trabajo», anunció.
Tampoco hay plazos exactos sobre su duración, pero Mendizábal apuntó que las estimaciones barajadas apuntan «entre seis meses y un año, en función de si surge algún contratiempo. Pero con suerte, si todo va bien, para abril de 2009 puede estar todo listo», anheló. Un lavado de cara que servirá para mejorar los soportales y las zonas próximas a las entradas de los edificios, donde las baldosas rotas provocan filtraciones a los garajes. Además, se cambiará el entorno, con jardineras, bancos, farolas y papeleras.









