Ocurre de manera especial en Lakuabizkarra. Según Carlos Sevillano, de la asociación vecinal Gorbeia Auzokideak, «los fines de semana, cuando salen los chavales, muchos padres del barrio van a buscarles al centro de Vitoria». El proteccionismo no sólo va dirigido a preadolescentes de 13 y 14 años, sino que jóvenes de 17 también cuentan con el apoyo familiar.
Lo que tratan de evitar los padres no es sólo la caminata de sus retoños hasta casa sino, y sobre todo, el tránsito por lugares que inspiran poca confianza. Sevillano se refiere a la plaza Euskaltzaindia, situada entre el Gobierno vasco y la calle Gabriel Celaya y la calle Duque de Wellington. «Son vías que discurren entre parcelas vacías, por zonas desangeladas, y con farolas altas, de carretera, que no dan suficiente luz». Por eso, son evitadas en la medida de lo posible por las vecinas del barrio, que, cuando caminan, prefieren rodear la zona y utilizar la calle Pamplona.
También ejercen de taxistas los padres de Abetxuko. Paquita San Bartolomé, presidenta de la asociación vecinal, ve como principal problema del barrio su lejanía del centro y los «sitios desangelados» que rodean el recorrido por Portal de Arriaga. «Es un trayecto muy expuesto. Mi hija se levanta a las seis de la mañana para llevar a mi nieta, que estudia en Bilbao, a coger el autobús».






