-Pero actualmente los pisos nuevos, como mínimo, se han estancado.
-Y esa estabilización representa una rebaja al compararla con la inflación. Pero no podemos olvidar que, a pesar del 'boom' inmobiliario, la realidad es que en Vizcaya se construyen cada vez menos viviendas, tanto libres como de protección oficial.
-¿Qué opinan de la subida extraordinaria que el Gobierno vasco aplicará este año a la vivienda de protección oficial?
-Siempre hemos mantenido que los precios no cubren los costes reales. La adaptación cubre parcialmente los incrementos que trae consigo el Código Técnico de la Edificación, algo que no se había tenido en cuenta. En ese sentido, lo consideramos positivo. Pero también creemos que un aumento del 3% o del 4%, o de otra cantidad similar, no es una solución para el problema de fondo de Vizcaya: la producción de vivienda.
-De momento, hay una gran cantidad de pisos usados sin vender.
-La correción es más acusada en ese mercado porque no era lógico que un piso antiguo que necesitaba reformas costara lo mismo que uno nuevo. De todos modos, esos grandes descensos que algunos han vaticinado no se pueden extrapolar a todos los lugares por igual. Aquí el peso principal lo lleva la primera residencia.
-¿Qué lecciones extrae Ascobi de la crisis?
-No todo lo que está pasando tiene que ser necesariamente malo. El proceso de estabilización de precios puede propiciar una corrección en el precio del suelo.





