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GUIPÚZCOA
«Los niños deben leer cuanto antes»
Kerstin Ericsson, directora de la Biblioteca Pública de Norrtälje en Suecia, visitó Ermua para analizar el sistema bibliotecario vasco y hablar sobre el fomento de la lectura
27.04.08 -

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«Los niños deben leer cuanto antes»
EXPERTA. Ericsson conoce los distintos programas de fomento de la lectura que se han puesto en marcha en su país natal, Suecia. / M. D.
¿Por qué en la adolescencia se empieza a leer menos? ¿La lectura se ha convertido en un sacrificio y acaban abandonándola por pereza o por aburrimiento? Se trata de un problema que afecta cada vez más a los niños de toda Europa. El problema, según Kerstin Ericsson, directora de la Biblioteca Pública de Norrtälje en Suecia que visitó Ermua recientemente, es que los padres han perdido el hábito de leer con sus hijos.

«Es muy importante que los niños empiecen a leer lo antes posible porque va a ser determinante para toda su vida», asegura Ericsson. Según los datos del último informe PISA, el estudio de referencia sobre los sistemas educativos del mundo desarrollado, España ha descendido en sus niveles de lectura de 481 puntos de media en 2003 a 461, lo que le deja en el puesto 31 de 57 países, por detrás de Portugal, Italia, que habían obtenido hasta ahora peores resultados, y por debajo de la media alcanzada en el País Vasco que cuenta con 487 puntos. Suecia se posiciona en el puesto décimo de la tabla con 507 puntos.

Pese a los óptimos resultados alcanzados en Suecia, los últimos estudios revelan que los niños leen menos y no tan bien como antes. Un dato «alarmante» que ha significado la creación de planes para el fomento de la lectura en el ámbito familiar. «Hay que fomentar la lectura en casa porque en la mayoría de los casos es el propio adulto el que no lee y por tanto no puede dar ejemplo a sus hijos».

Recomendar libros destinados tanto a los nuevos padres como al propio niño, eso sí adaptado a su edad y personalidad, son algunas de las medidas que la biblioteca de la ciudad costera de Norrtälje desarrolla en colaboración con las guarderías del municipio.

La biblioteca obsequia con un libro a cada recién nacido y a todos los que cumplen seis años. A través del juego los responsables de la sección infantil tratan de inculcar, no sólo el hábito de lectura, sino el respeto a los libros. «Los niños interpretan el papel de un libro y aprenden así que la biblioteca es un lugar divertido».

Para lograr que los más pequeños se interesen por la lectura, el sistema sueco ha puesto el énfasis en los niños de entre 2 y 4 años de edad. Uno de los proyectos que se están desarrollando en estos momentos en muchos municipios suecos y que en Norrtälje se implantará en otoño, es el depositar en los aledaños de las Guarderías un lote de libros en bolsas para que los padres con niños menores de cuatro años puedan tomarlos prestados y devolverlos una vez leídos. El flujo de intercambio es continuo y en municipios con muchos inmigrantes, como es el caso de Norrtälje, se incluye algún ejemplar en otros idiomas dada la importancia de que «el niño mantenga la lengua materna sin descuidar la segunda: el sueco».

Biblioteca de 24 horas

Una buena biblioteca para los estudiantes adultos también es importante, por ello su municipio, junto a otros tres en el Estado, ofrece servicio de 24 horas. Desde hace siete años y en colaboración con el Gobierno que financia el proyecto con 100.000 euros, los estudiantes pueden estudiar a cualquier hora del día. Con el pago de una fianza de 10 euros tienen acceso a un aula anexo a la biblioteca y que cuenta con varios ordenadores.

Ericsson, que importó de Benidorm la idea de las bibliotecas en las playas como ocio alternativo, apuesta por las bibliotecas vivas y que integren a los inmigrantes a través de la literatura en diversos idiomas.

Por otra parte y dada la dispersión territorial en Suecia, los bibliobuses se han convertido en el mejor instrumento para acercar la lectura a todos los rincones del Estado. El de Norrtälje hace 115 paradas al mes y visita 15 escuelas rurales.

Una de las mayores peculiaridades de las bibliotecas suecas es la existencia de muchas zonas diferenciadas. Un espacio destinado al consumidor, otro que ofrece información a los nuevos empresarios, una cafetería o una zona sobre la UE. Ideas que tarde o temprano llegarán al País Vasco, como también lo hará la moda de los audiolibros, que ocupan un lugar destacado en las gasolineras suecas. «Lo importante es que lean, aunque sea escuchando».
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