
El regidor de la ciudad aseguró, inicialmente, que el propósito no es otro que cumplir con «los plazos marcados para mantener encuentros con los diferentes cuerpos de seguridad y las instituciones que están vinculadas con este campo para analizar la situación actual» en el municipio jarrero.
Pero, aunque insistió en reiterar este argumento como motivo fundamental de la convocatoria de la junta, no escondió que «las propias funciones que se asignan a este organismo nos llevarán, obligatoriamente, a repasar lo que ha sucedido a lo largo de las últimas semanas», un periodo en el que se han registrado dos robos a dos garajes colectivos, en los que se produjeron daños y sustracción de bienes en dieciséis automóviles, y un atraco a mano armada.
En ese sentido, Capellán asumió que «son sucesos que deben ser analizados de forma minuciosa porque podrían suponer una confirmación de las previsiones que se hacen ante el posible aumento de los índices de desempleo como consecuencia de la crisis. Y lo razonable es poner remedio para que la cosa no vaya a más».
Malestar
Su firme propósito de acudir al encuentro con el delegado gubernativo y los representantes de las partes integradas en la junta «con ánimo constructivo» quedó igualmente remarcado al analizar el supuesto malestar, confirmado a este periódico por miembros de la Jefatura municipal, que habría suscitado entre los efectivos de la Policía Local la falta de información tras el asalto a la entidad financiera, esta misma semana.
«Yo no puedo decir si se produjo esa situación», aseguró el alcalde de Haro. «Es un hecho del que tendrán que hablar unos y otros para confirmar si realmente se ha producido», concluyó el primer edil.






