
Vecinos aplauden a la alcaldesa de Bergara , Agurne Barruso, tras el pleno de hoy. /Ignacio Pérez
La moción 'ética' consensuada por el PSE y el PNV, en la que se pide a los concejales de ANV que dimitan si no condenan la violencia, decayó esta tarde también el municipio guipuzcoano de Bergara, donde gobiernan ANV y Aralar. La moción sólo fue apoyada por los los ediles de PSE-EE y PNV, partido éste último que contó con dos ausencias de concejales, EA se abstuvo, y ANV y Aralar la rechazaron.
Este fue el tercer fracaso en cinco días de la iniciativa promovida por jeltzales y socialistas. El rechazo de la moción en Bergara se une al del pleno de Mondragón, el pasado jueves, y el de la Junta de Portavoces de Hernani, el viernes. De momento, el texto no se ha debatido en ninguna localidad más.
El debate de la 'moción ética' en Bergara se produjo en el pleno abierto al público que se celebró a partir de las siete y media de la tarde. La iniciativa no prosperó al contar el equipo de Gobierno con nueve concejales, superando en uno a los que suman jeltzales, socialistas y EA, los grupos de la oposición.
Acuerdo de Gobierno
En este municipio guipuzcoano, regido por Agurne Barruso, de ANV, la formación abertzale cuenta con seis ediles y mantiene un acuerdo de Gobierno con Aralar, que tiene tres concejales. Por su parte, el PNV cuenta con cinco concejales, el PSE con dos y Eusko Alkartasuna con uno.
El debate de la 'moción ética' en Bergara se produjo en el punto 17 del pleno abierto al público que se celebró a partir de las siete y media de la tarde. En una casa consistorial abarrotada de simpatizantes de ANV que recibieron con aplausos a la alcaldesa y ediles de esta formación, se mostraron carteles con el texto "Euskal herria demokrazia zero" y "Guk, independentzia".
Al llegar los ediles de la oposición, las personas del público comenzaron a corear lemas como "ANV aurrera", "No nos callareis" y reclamaron "Democracia para Euskal Herria". El pleno fue interrumpido en varias ocasiones por los gritos de los simpatizantes de la izquierda abertzale que llamaron a los concejales del PNV "españoles" y "ladrones", y a los del PSE-EE "fascistas" y "terroristas".
Legitimidad
Ninguno de los grupos tomó la palabra para dar su explicación de voto, a excepción de ANV, que por boca de su alcaldesa, Agurne Barruso, argumentó su voto en contra de las mociones de PSE-EE y PNV señalando que "la legitimidad para estar al frente del Consistorio" se la dio el pueblo de Bergara y mostró su determinación de seguir en el cargo hasta el final de la legislatura.
Tras insistir en que las mociones de censura "no ayudan a la paz y la normalización", indicó que "quieren disfrazar de ética y moral el pacto que tienen PNV y PSE-EE, porque la izquierda abertzale es una traba para estos partidos". Asimismo, indicó que las mociones de censura "no van a traer nada bueno y van a hacer daño a la convivencia".
La intervención de la primer edil fue recibida con aplausos del público y con gritos de PNV "español" y "ANV aurrera". Pasadas las ocho y media de la tarde, el pleno acabó entonando los asistentes del público el "Eusko gudariak".