Centenares de representantes sindicales de farmacias de UGT y CC.OO. y de las asociaciones de auxiliares y farmacéuticos adjuntos y sustitutos (Afrasse) partieron de la plaza del Arriaga para protestar por el «inmovilismo» de la patronal, que, según denuncian, «ha roto las negociaciones del convenio colectivo de oficinas de farmacia en Vizcaya, después de año y medio de negociaciones». En un comunicado, UGT advirtió de que los trabajadores, licenciados y auxiliares de las farmacias de Vizcaya llevan desde el año 2006 sin actualizar sus condiciones de trabajo y acusó a la patronal de «dar largas» a la negociación sin ninguna voluntad de acuerdo.
1.200 euros al mes
Según UGT, el «mayor escollo» reside en la tabla salarial y en la jornada laboral. «No sólo pedimos el mantenimiento del poder adquisitivo», precisó el sindicato, «sino una subida de sueldo para unas retribuciones, que en el caso de un farmacéutico, que tiene carrera superior, son de 1.200 euros mensuales y las de un auxiliar, de unos 850 euros».
Asimismo, los trabajadores piden rebajar la jornada laboral, que actualmente ronda las 1.760 horas anuales, «muy por encima de la media establecida en el último informe del CRL». En ese sentido, denunciaron que cada jornada laboral conlleva la «imposición de trabajar domingos, festivos y noches a precios de hora ordinaria, con continuas modificaciones del horario laboral y sin un razonable aviso previo», criticó el colectivo.





