
A lo largo de la última década, varias aerolíneas han estudiado poner en marcha la ruta. Sin embargo, la imposible historia de amor entre el aeródromo vizcaíno y el helvético no ha llegado nunca a buen puerto. El último desengaño lo ha protagonizado Spanair.
En octubre de 2006, el director comercial de la compañía, Rafael Aragonés, visitó Bilbao y anunció la inminente puesta en marcha de la línea a Zurich. El tiempo fue pasando, el directivo abandonó su cargo y, a día de hoy, no hay novedades sobre el demandado servicio. Ni parece que las vaya a haber a corto plazo. «De momento no tenemos planeado empezar operaciones hacia la ciudad suiza desde 'La Paloma', pero no podemos descartar nada a futuro», explicó a este diario un portavoz de la firma. «Venimos de un plan de expansión muy fuerte y actualmente la apuesta de Spanair es reforzar y consolidar el gran crecimiento que hemos logrado tanto a nivel doméstico como internacional», precisó la misma fuente.
A día de hoy, casi dos años después del anuncio efectuado por el ex director comercial de la aerolínea, el mayor obstáculo para que el romance entre la capital económica helvética y Bilbao se consume reside en el proceso de venta en el que se encuentra Spanair. Propiedad de la potente Scandinavian Airlines (SAS), la matriz norteuropea lleva casi un año deshojando la margarita sobre quién se hará con las riendas de su filial española. Y en la puja al mejor pretendiente acaba de aparecer Iberia.
Lo cierto es que el anuncio efectuado en octubre de 2006 por Aragonés fue acogido con entusiasmo por los responsables de Bilbao Air, la sociedad con capital público que se encarga de la promoción de 'La Paloma'. «Zurich es un destino vital para los negocios y, además, permitirá traer al País Vasco a turistas con un alto valor adquisitivo», destaca su director general, Jon Gangoiti.
Tal fue el interés que suscitó el anuncio del inicio de operaciones, que los responsables de promoción turística reservaron un espacio en la feria dedicada a este ámbito en la ciudad helvética, con el propósito de lanzar la línea. El evento iba a tener lugar en enero y la inauguración del 'puente aéreo', en abril. «Hubiera sido ideal para hacer una gran campaña», se lamenta Gangoiti. Finalmente, ante el retraso en los planes de Spanair hubo que cancelar el alquiler del expositor.
Más de 5 horas de viaje
Para alcanzar la pujante ciudad de negocios suiza, los viajeros que parten desde Bilbao necesitan en todos los casos más de cinco horas. La fórmula más utilizada entre los hombres de negocios consiste en volar vía París, con Air France, o vía Mallorca, con Air Berlín.
En el mejor de los casos el viajero invierte algo más de diez horas entre los dos trayectos, con lo que ir y volver en el día es una misión imposible. «Que no haya un vuelo directo supone un serio problema económico para muchas empresas, ya que, a los billetes de avión, hay que sumarle una o dos noches de hotel, las comidas y las esperas en los aeropuertos», valora Gangoiti.





