El Eibar B no tenía la obligación de luchar por la fase de ascenso. Fueron los propios jugadores azulgranas, quienes al verse tan cerca de esa posibilidad, los que asumieron esa responsabilidad, pero no han podido superar la presión de tener que competir con equipos que sí se habían propuesto esa meta al inicio de la temporada. Decir que la lucha por el ascenso está ya descartada puede sonar un tanto catastrofista, pero es el propio técnico azulgrana el que señala que es una misión prácticamente imposible. «Aunque las matemáticas dicen que aún tenemos opciones, lo cierto es que está casi imposible clasificarse para la fase de ascenso. Quizás tenemos que ir olvidándonos de la fase de ascenso, puesto que tenemos que recortar seis puntos en sólo cuatro partidos y hay muchos equipos implicados en la batalla», admite Aitor Iturbe.
El Lagun Onak y el Zamudio, tercer y cuarto clasificados, respectivamente, cuentan con 59 puntos, los mismos que el Basconia, que es quinto. Con un punto menos, se sitúa el Gernika, mientras que el Amurrio, próximo rival del Eibar B el jueves (12.30 horas) en Unbe, suma 57. Hace un par de semanas el equipo azulgrana luchaba de igual a igual con ellos, pero las dos derrotas seguidas en Laudio (1-0) y en Beasain (1-0), le han relegado a la octava plaza, con 52 puntos.
De poco sirven las quejas del preparador azkoitiarra respecto a la actitud del árbitro en Loinaz, a su juicio muy permisivo con el equipo local. «Fuimos los únicos que quisimos jugar al fútbol y el Beasain se limitó a repartir estopa. El árbitro no lo paró y nos molieron a palos, así que terminamos muy cabreados».