«Es un excelente resultado», afirmó el consejero delegado, José Ignacio Goirigolzarri, quien destacó el mérito de haberlo obtenido en medio de las turbulencias financieras y la estrechez de los mercados. Los inversores se apuntaron a esta interpretación: la acción del banco subió ayer el 1,66%, la quinta mayor subida del Ibex-35, hasta cerrar en 14,69 euros.
Y es que la evolución del negocio bancario presenta una sustancial mejora. En comparación homogénea, la ganancia se elevó a 1.442 millones hasta marzo, un 14,9% más que el obtenido doce meses antes. En el pasado ejercicio se había apuntado además 509 millones de euros producto de la venta de las acciones de Iberdrola, mientras que este año los 'extraordinarios' han sido de 187 millones menos. Una ganancia procedente de la venta del brasileño Bradesco.
Goirigolzarri explicó que el banco se anticipó en casi dos años a la desaceleración de la economía española, al volcarse en la gestión de los precios de las operaciones y reorientar su negocio hacia las medianas empresas, con una importante reducción de los riesgos en el sector inmobiliario. Destacó que en la actividad global -financiación a proyectos- la entidad está aprovechando las oportunidades que surgen, y añadió que áreas como México, Estados Unidos y América del Sur presentan una evolución muy positiva.
«No hay crisis»
«No estamos gestionando una crisis porque no hay crisis que gestionar», declaró. También aseguró que «lo peor» del impacto de la situación de turbulencias financieras puede haber pasado. BBVA ya percibe signos de cierta actividad en los mercados internacionales del dinero e incluso no descarta realizar emisiones -que no necesita, reitera- si la oportunidad le sale al camino.
Piensa, además, que la fuerte desaceleración registrada en el sistema financiero español -donde el crédito ha pasado de crecer a tasas del 24% a hacerlo a ritmos del 13%- ya no experimentará un frenazo tan notable en el futuro.
La tasa de morosidad del grupo subió al 0,99% el 31 de marzo, cuando un año antes era del 0,84%. En España, la media ha subido del 0,52% al 0,74% en ese mismo plazo, pero Goirigolzarri insistió en que la comparación se está realizando sobre un ejercicio magnífico, cuando se registró un mínimo histórico de impagados. El avance de la morosidad «ocupa, pero no preocupa al banco», zanjó.
BBVA asegura estar al margen de los problemas de liquidez, la otra gran inquietud de las entidades financieras de todo el mundo. Goirigolzarri destacó, además, que el capital básico del banco ya asciende al 6,3%, frente al 5,8% del pasado diciembre. Y precisó que esa relación no incluye las plusvalías latentes, próximas a los 3.000 millones de euros.





