Confebask, Confederación de Empresarios de Navarra y Círculo de Empresarios se expresaron ayer en estos términos al ser cuestionados sobre la supuesta fórmula de pago a plazos que habría ofrecido ETA a los destinatarios de la última remesa de cartas, según apuntó ayer la Cadena Ser.
400.000 euros
Las dos patronales y el foro empresarial de Euskadi dijeron no tener constancia de la introducción de novedades en el sistema de cobro que utiliza la organización terrorista. En todo caso, Ayesa recordó que el pago fraccionado de las cantidades exigidas por ETA es una práctica habitual desde hace años. El presidente de la confederación empresarial de Navarra precisó, no obstante, que algunas de las cartas de extorsión enviadas tras la ruptura del último alto el fuego exigen el pago de 400.000 euros.
Mientras desde Confebask se evitó entrar en «especulaciones» sobre novedades en la campaña de extorsión etarra, porque «únicamente beneficia a los terroristas», el Círculo puso el acento en la necesidad de que los discursos políticos, empresariales y sociales «deslegitimen diariamente» estas prácticas «anacrónicas» que atentan contra «la dignidad, la democracia y la libertad» y son «completamente incompatibles con la competitividad social y económica».
PSE-EE y PP reiteraron ayer su solidaridad con los empresarios extorsionados. El líder de los populares vizcaínos, Antonio Basagoiti, destacó que por cada carta de extorsión, además de una familia amenazada, «hay puestos de trabajo que se van fuera del País Vasco», por lo que reclamó a las instituciones que su prioridad sea la erradicación de estas prácticas.







