UNA SEMANA NEGRA
La agresión se produjo hacia las cinco de la mañana del sábado. Una patrulla de la guardia urbana recorría la calle Rekakoetxe cuando observó que un hombre golpeaba a una mujer. Detenido por los agentes, el atacante, E. V. Z., de 27 años, se presentó como marido de la víctima, de 24 años, y afirmó «que hacía lo que quería con ella», según fuentes de la Policía local.
El segundo caso se produjo hacia las nueve de la mañana del domingo en Mungia. La comisaría local de la Ertzaintza recibió el aviso de que una mujer había sido agredida por su marido cuando éste volvió a su domicilio en estado de embriaguez. Cuando los agentes se presentaron en el piso, descubrieron que estaba abierto. La víctima, que aguardaba en la puerta, llorando y alterada, con su hija en brazos, explicó que su marido, que se encontraba borracho en el dormitorio, se había presentado borracho tras pasar toda la noche fuera de casa. Cuando ella le abrió, él la agarró por el pelo, la arrastró hasta el dormitorio y la arrojó sobre la cama, donde la agredió y amenazó. La víctima afirmó que había sufrido ataques similares en anteriores ocasiones, pero nunca los había denunciado. Los agentes pidieron permiso para entrar en la casa y encontraron en el dormitorio al presunto agresor, M. R. N. P., de 28 años, que confirmó parte de los hechos, por lo que fue detenido acusado de un delito de violencia de género.
También el domingo, un hombre de 39 años fue detenido en Sopelana por golpear a su compañera sentimental en la estación del metro de Larrabasterra. En este caso, el aviso llegó desde Metro Bilbao. Un vigilante de seguridad había visto cómo un hombre atacaba a una mujer hacia las once y media de la noche en la parada. Agentes de la Ertzaintza localizaron a la víctima, que se negó a ser trasladada a un hospital a pesar de presentar un golpe en la cabeza. La mujer aclaró que el agresor era su novio. Los agentes localizaron al hombre, identificado como M. R. S., y le detuvieron por un presunto delito de violencia de género.
Agresión mutua
Durante el mismo fin de semana, la Guardia Civil detuvo en el Valle de Tobalina a un vecino de Bilbao y a su compañera por agredirse mutuamente. El hombre, A. M. E., de 35 años, propinó un puñetazo a su pareja, I. R. B, de 29 años, que atacó con un arma blanca a su agresor. Aunque ninguno de los dos quiso presentar una denuncia, la Guardia Civil los detuvo actuando de oficio.
Ya en la madrugada de ayer, la Policía Municipal de Bilbao arrestó a dos individuos por robar, golpear e intentar violar a una prostituta con la que habían acordado mantener relaciones a cambio de dinero. H. Z., de 33 años, y H. C., de 36, fueron detenidos tras agredir a su víctima en un portal de la calle Cortes.
Por último, agentes de la guardia urbana de Bilbao detuvieron ayer a un hombre de 48 años por quebrantar la orden de alejamiento que le impedía acercarse a menos de 200 metros del domicilio de su madre, de 77 años. Ante la negativa de la mujer a abrirle la puerta, J. R. B. I. había intentado forzar la cerradura con un alambre. Al cachearlo durante su detención, los municipales descubrieron que llevaba un cortauñas grande.





