
LA EVOLUCIÓN
El programa se puso en marcha en 2003 con un plazo de acción de cuatro años. A su término, en el ejercicio anterior, sólo el 51,27% de los puestos obligados a acreditar el perfil lingüístico exigido lo habían alcanzado. La plantilla del Ayuntamiento consta de 2.433 plazas. De ellas, 735 tienen que estar ocupadas por un euskaldun. Sin embargo, eso únicamente ocurre en 377 casos.
Esta situación es casi un calco de la de hace cuatro años, cuando se puso en marcha el plan municipal de normalización del uso de la lengua vasca. Entonces, el número de trabajadores era menor, en concreto, había 2.219 plazas. De ellas, 572 conllevaban el dominio del idioma vasco, pero sólo 291 de sus ocupantes lo acreditaba. Es decir, el 50,87%.
Este porcentaje, comparado con el que arroja el Ayuntamiento en la actualidad, indica que el programa para impulsar el uso del euskera en 2003 ha logrado incrementarlo en este tiempo en un anecdótico 0,42%.
Personal eventual
El informe matiza, eso sí, que de los 358 puestos que aún no han logrado el nivel, 271 no tienen titular. Agrega que, cuando se cubran, deberán ser ocupados por empleados que tengan acreditado previamente el perfil. En ese caso, el grado de cumplimiento alcanzaría ya el 88%.
El documento indica, por otra parte, que 87 titulares de puestos en la Administración municipal no han acreditado el nivel lingüístico correspondiente. De ellos, 37 no ha logrado ninguno y 50 han alcanzado perfiles inferiores a los exigidos.
Concluye que, sumando el perdonal fijo y el eventual, el número de funcionarios que está capacitado para trabajar y comunicarse en la lengua vasca es 555. Esto es, el 75,5% de los trabajadores municipales.









