
Esta decisión ha causado una notable indignación entre los arrantzales por dejar a la flota en una «situación de quiebra absoluta e inviabilidad», señaló ayer Norberto Emazabel, presidente de la Cofradía de Hondarribia. La veda de la anchoa, decretada por la Unión Europea, venía siendo apoyada con subvenciones por las instituciones, para paliar el impacto de la falta de ingresos que supone la parada debido a la carencia de recursos pesqueros. Esta decisión compromete evidentemente la supervivencia de las empresas de este sector.
«Esto es indignante porque Francia, con el 10% de la cuota de pesca, ya tiene establecido el plan de ayudas para sus pescadores y nosotros nos enteramos de forma indirecta que no vamos a recibir nada de nada, cuando tenemos el 90% de los derechos sobre esa pesca», se lamentaba Emazabel.
Los sectores pesqueros de España y Francia alcanzaron un pacto para reabrir la pesca que después fue frenado en el seno del Consejo de Ministros de la UE, con el compromiso de que se iban a conceder ayudas. Al respecto, el presidente de la Cofradía de Hondarribia explicaba que «nos hemos encontrado con un TAC cero y ahora conocemos que no tendremos ni ayudas por estar obligatoriamente parados. Hemos solicitado la celebración de seis reuniones con el ministerio dirigido por Elena Espinosa y siguen sin atendernos».
Las ayudas que recibieron el año pasado los arrantzales por el paro de 40 días ascendieron a un total 3.000 euros por marinero, de los que 1.800 eran entregados por Madrid y 1.200 por el Gobierno Vasco. Los armadores de la flota también percibieron ayudas. Un armador de un buque de 160 GTS (tonelaje) llegaba a recibir 3.300 euros por la parada. Las ayudas se venían otorgando por un periodo máximo de 40 días de paralización temporal, realizada entre el 23 de abril y el 30 de agosto. El Ejecutivo central destinó el pasado año 4,4 millones de euros a los tripulantes afectados por la paralización de la actividad en la costera de la anchoa.
Plan de Pesca
El Gobierno Vasco aprobó ayer el Plan Estratégico de la Pesca 2008-2013 para la defensa y revitalización del sector en la comunidad autónoma, en el que se invertirán 430 millones de euros, de los que 164 millones serán inversiones privadas, con el fin de generar mayor valor añadido en la actividad extractiva y transformadora, y luchar por la sostenibilidad de los recursos y del espacio litoral.
Este plan, que ha sido diseñado por el Departamento de Agricultura, Pesca y Alimentación del Gobierno Vasco, contará con una financiación pública de 265 millones de euros, de los cuales 56 millones procederán del Fondo Europeo de Pesca. La iniciativa contiene, en base a nueve ejes de actuación, cerca de cien medidas concretas.





