El ascenso del euribor en abril se suma al registrado en marzo, que supuso un cambio de tendencia respecto a los dos meses anteriores. Tanto en enero como en febrero el indicador experimentó retrocesos que le llevaron a caer al 4,349%. Las causas del nuevo repunte radican en el temor a que la crisis financiera depare nuevos sustos junto con la resistencia del Banco Central Europeo (BCE) a bajar el tipo de interés oficial -fijado en el 4%- para evitar que se dispare la inflación. El presidente de la entidad, Jean Claude Trichet, ha dejado claro que su principal objetivo es el control de precios, que en marzo subieron al 3,6% en la zona euro, un récord.
Máximo anual
Las perspectivas de futuro no son nada halagüeñas a tenor de la evolución del euribor en los últimos días. Ayer mismo se encaramó en su cotización diaria hasta el 4,965%, un máximo anual. No se descarta que llegue al 5%, pese a que los analistas confían en que se relaje a lo largo del segundo semestre.
El incremento de la carga hipotecaria supone un nuevo motivo de preocupación para las familias españolas, que ya atraviesan una situación difícil como consecuencia de la desaceleración económica y el repunte del paro. Basta recordar que el Gobierno acaba de revisar a la baja la previsión de crecimiento para este año hasta dejarla en el 2,3%, mientras que la tasa de desempleo ha crecido hasta el 9,6%.





