
RESULTADOS
El responsable financiero aseguró que el rumbo del grupo no se va a torcer en el medio plazo, y reiteró el compromiso adquirido el pasado septiembre, tras recordar que pocos bancos podrán hacer lo mismo. El beneficio por acción del Santander crecerá el 15% este año y también el próximo.
Sáenz desveló las claves que lo harán posible. Latinoamérica va muy bien, el hipotecario Abbey se encuentra en pleno despegue en el Reino Unido y Brasil va a crecer con la incorporación de Banco Real en la segunda mitad del ejercicio.
En España, donde es evidente que la actividad se frena y la morosidad avanza, el efecto 'resaca' -o inercia de crecimiento- unido al fuerte esfuerzo en la contención de costes, y a la práctica adquirida en la gestión de precios, compensarán la desaceleración. No se pasa de cien a cero en un día, y menos aún cuando la clientela 'natural' de la red Santander en España es de nivel económico medio y medio-alto, argumentó el primer ejecutivo del grupo.
Liquidez
Sáenz despejó otras grandes incertidumbres que planean sobre las entidades financieras. El grupo no tiene problemas de liquidez -aseguró- y si ha llevado a cabo con éxito dos emisiones en los mercados internacionales ha sido para «romper el hielo» y abrir camino a otros colegas, al tiempo que conseguía financiación -sin importarle que el precio fuera algo más caro-, para atender la demanda de sus clientes.
Pese a que la morosidad de todo el grupo ha aumentado un 70% en el último año, al pasar desde el 0,82% al 1,16%, la entidad todavía sigue dotando provisiones genéricas. El saldo de ese 'colchón' que se ha ido constituyendo en tiempos de bonanza ha aumentado muy poco en los tres últimos meses, desde 6.027 a 6.077 millones de euros.
Por el contrario, las dotaciones netas por insolvencias, directamente relacionadas con la morosidad, fueron de 1.135 millones de euros, lo que implica un crecimiento anual del 69%.
Pero Sáenz matizó que el nivel de mora del banco se compara muy favorablemente con medias europeas que superan con creces el 2,5%.
Pese a los logros, la crisis financiera internacional ha pasado factura a la actividad del banco. Los créditos crecieron hasta marzo el 9% -frente al 17% de un año antes- y también se frenaron los recursos incluidos en el balance, cuyo aumento fue del 11%, inferior en cuatro puntos al del primer trimestre de 2007.





