Un coche, una bicicleta, un GPS y botellas de vino y licores fueron algunos de los objetos sustraidos. «Se llevaron un 'Opel Astra', cuando hay coches muchos mejores, unos cuantos 'BMW' y un 'Audi' nuevo. Un poco extraño, ¿no?», se pregunta sin encontrar respuesta uno de los usuarios del garaje.
En su plaza, los ladrones se apoderaron de una bicicleta y de algunas cajas de vino. «El vino que cogieron, eso sí, era el mejor que tenía, porque otras botellas de 'cosechero' y de sidra de caserío las desecharon. Pero lo de bicicleta no me lo explico. Tenía otra mucho mejor y cogieron la de mi hija, una de tipo 'junior'. Un amigo me dijo: 'Esos no son muy deportistas, seguro que han elegido esa 'bici' para el hijo de alguno de ellos'».
También advirtió que su automóvil había sido movido. «Por las características del garaje, yo siempre lo meto de 'cara' y lo encontré marcha atrás, además de que el asiento del conductor estaba muy adelantado. Sería un tipo bastante pequeño, porque yo no soy alto».
También afirma que resulta chocante que los autores del robo no se apropiaran de una moto aparcada en el garaje con las llaves puestas o de un ordenador portátil que se hallaba dentro de unos de los turismos allí guardados.
«No te lleves un susto»
Este afectado se enteró de los sucedido ya en la mañana del domingo. «Parece ser que llegó un vecino a las tres de la madrugada y vio los garajes forzados. Claro, se corrió la voz. A mí me lo dijo otro vecino ya en la mañana del domingo: 'Vete a ver si tienes el coche y ojalá no te lleves un susto'».
Contó 32 garajes 'reventados' y, al mediodía, se dirigió la comisaría de la Ertzaintza a interponer la correspondiente denuncia. «¿Qué me comentaron?, pues nada especial. Yo creo que no tenían mucha idea, aunque sí dejaron caer que había bandas o grupos organizados que venían de la zona de Bilbao para cometer este tipo de robos».
En el garaje comunitario de Karmen 4 no se habían producido con anterioridad hechos análogos. «Que yo recuerde, hace ya bastantes años, hubo un robo en un garaje, pero debió ser algo muy puntual».
Otra de las incógnitas que rodean este caso es la forma en la que los autores del robo tuvieron acceso al interior del aparcamiento. «No se cómo ha ocurrido esta vez, pero pienso que quizás entraron aprovechando el temporizador de cierre de la puerta después de que algún vehículo entrara en el garaje. También podría ser que utilizaran la ranura para llave de plástico que hay en el exterior. Lo cierto es que la puerta exterior no estaba forzada».





