
ALGUNOS DATOS
La competencia del nuevo título será la organización, programación y supervisión de la producción en la industria vitivinícola. Contemplará el control de la producción vitícola y las operaciones de envasado de vinos y derivados, también la aplicación de planes de calidad, seguridad alimentaria, prevención de riesgos y protección ambiental.
Alegre explicó que estos estudios suponen un nuevo ejemplo de cómo la educación «se adapta a las necesidades» de los distintos sectores productivos. En concreto, añadió, el sector del vino precisa, en todos sus estratos, la presencia de personal cualificado.
El mejor personal
En esta misma línea, Nagore apuntó que la implantación del ciclo supone «una apuesta impresionante». A su juicio, «estamos creando unos instrumentos que van a posibilitar consolidar la posición de nuestro sector» en el contexto internacional. «Necesitamos», añadió, «que el personal sea el mejor y, por tanto, estas herramientas son esenciales».
Este grado superior será impartido en el nuevo edificio del instituto larderano, que fue inaugurado a finales del año pasado. El director del centro, José Ignacio Rubio, explicó que sus modernas instalaciones incluyen «una bodega en juguete», que permitirá a los alumnos «formarse desde lo que es el viñedo hasta la elaboración del gran reserva». Estos nuevos estudios prepararán a los alumnos para desarrollar un amplio abanico de funciones como técnicos vitivinícolas, encargados de procesos inherentes al sector o técnicos en análisis sensorial.






