«Me reuniré con los líderes de los países que son nuestros amigos», afirmó, para añadir: «Tengo ya relaciones con muchos líderes europeos y haré todo lo que pueda para mejorarlas con los países para afrontar desafíos comunes». Mencionó, en ese sentido, la lucha contra el radicalismo islámico como el área de colaboración más importante con los socios europeos.
En otro orden de cosas, el presidenciable se mostró contrario a entablar un diálogo con Cuba, aunque se embarque en un proceso de reformas económicas similares a las de China y Vietnam.








