El 'comando Elurra', desarticulado por la Guardia Civil el pasado mes de enero en Mondragón, estaba formado por Igor Portu, Mattin Sarasola, Mikel San Sebastián y Joseba Iturbide, detenidos en dos operaciones llevadas a cabo a ambos lados de la frontera. La célula está acusada de ser la responsable, entre otros atentados, de la voladura de la T-4 y de la destrucción de la discoteca 'Bordatxo'. El grupo, asimismo, había recibido el encargo de la dirección de ETA de hacer llegar explosivos a distintos comandos. En la investigación llevada a cabo en suelo español, el instituto armado descubrió que el 'Elurra' contaba con dos zulos: uno en la localidad oscense de Sabiñanigo y otro en Lesaka, donde vivían los cuatro componentes del comando.
En el primero de los zulos se localizaron 107 kilos de nitrato, 18,9 de polvo de aluminio y una pequeña cantidad de pentrita. El segundo escondite se encontraba en una paraje de Lesaka en el que Sarasola se estaba construyendo una vivienda. Los agentes de la Guardia Civil descubrieron en el depósito 26 kilos de nitrato y otras sustancias.
Las voladuras controladas son el sistema que emplean las fuerzas de seguridad para deshacerse del material explosivo incautado una vez que ya ha sido utilizado para las diferentes pruebas judiciales. En todos los casos se guardas pequeños restos como evidencias.







