Hacia las 12.45 horas, un vecino de Lemoiz llamó al número de emergencias 112 al observar una columna de humo en las cercanías de Armintza. El comunicante especulaba con que la caída de una línea de alta tensión había desatado un incendio. La Ertzaintza acudió al lugar indicado y los bomberos del parque de Derio desplazaron dos vehículos de extinción, ante lo que parecía ser un fuego forestal.
Una vez allí descubrieron una autocaravana que era pasto del fuego. Tal y como explicaron los equipos de emergencia, el incendio «se extendió al entorno y ardieron unos mil metros cuadrados de bosque bajo». Los bomberos sofocaron las llamas no sin dificultades, ya que la equipación del vehículo era muy combustible y éste no tardó en quedar destruido.
Irreconocible
Fue al inspeccionar el interior de la autocaravana cuando los bomberos y los agentes de la Ertzaintza se toparon con el cuerpo totalmente calcinado de una persona. «Al principio no se distinguía bien, a causa del abundante vapor de agua que había dentro del vehículo. El cadáver estaba tumbado y resultaba difícil de ver», indicaron desde el parque de bomberos de Derio a este periòdico.
Según señaló el Departamento de Interior a través de un comunicado, el mal estado en que se encontraba el cadáver impidió que pudiera ser identificado en el escenario del suceso. La Ertzaintza tampoco avanzó ninguna hipótesis sobre las causas del incendio ni de la muerte de la víctima. El levantamiento del cuerpo tuvo lugar hacia las cinco de la tarde. Los restos mortales del fallecido fueron trasladados al Instituto de Patología Forense, donde se le practicará la autopsia.
El antecedente más inmediato de un incendio de esta naturaleza se remonta a noviembre de 2007. Entonces las llamas calcinaron siete autocaravanas en el camping de Arketas, situado junto a la playa de Laida. En aquella ocasión, y a pesar de la aparatosidad del siniestro, no se produjeron daños personales.





