
LOS DATOS
Una caída a destiempo puede provocar que el vagón en el que circula el LCF descarrile y acabe con las ilusiones depositadas de una plantilla que, desde el comienzo de temporada, ha ido a contracorriente, a remolque, siempre a la expectativa, pendiente de otros resultados. El cambio de maquinista fue productivo y condujo a sus fieles a recuperar las ganas por pelear por un objetivo impensable en la programación del viaje por presupuesto, por plantilla y por pretensiones.
Pero ahora, el pasado es historia inamovible. Restan tres jalones para cambiar la dinámica y el pilar en el que hay que empezar a trabajar reside en Tafalla. El campo de San Francisco tiene mucho que decir esta tarde. La presión, para los riojanos, es máxima. «Hay que convivir con ella y que no sea un lastre más», aclara Rafa Sáez, entrenador rojiblanco. No pueden fallar ante un conjunto que se ha topado con la realidad de una categoría que no admite concesiones para la galería, que no permite indultos deportivos por ser un club modesto, hecho con mimbres de casa y contento por haber obtenido el ascenso hace unos meses.
Al Logroñés CF eso le da igual. Defiende sus intereses, permanecer un curso más en Segunda B. Por eso no se fija en el contrario: «En los últimos partidos el Peña Sport ha dado una gran respuesta y los rivales han tenido problemas para superarlos», insiste Sáez que prefiere ganarse en el campo «el crédito necesario para llegar a la última jornada con opciones».
La derrota, adiós
La derrota podría ser casi definitiva: «Perderíamos muchas opciones, por eso no pensamos en ello». De hecho, el preparador pontevedrés comenta que «el ánimo de la plantilla es que vamos a sumar tres puntos», por eso «pensamos en nuestras fuerzas» y dar continuidad al juego exhibido «en las primeras partes ante Barakaldo y Conquense; demostramos que somos un equipo con alternativas». Sólo queda materializar y acabar por concretar las jugadas.
Para una cita tan importante, Sáez ha optado por llevarse a todo el equipo a tierras navarras, aunque Isach, Pineda y Jusué están lesionados y Alberdi se encuentra sancionado. Hay que hacer piña, un aspecto que, aun en los peores momentos, ha mostrado un Logroñés CF que quiere relajar sus nervios y meter presión a sus rivales directos con una victoria necesaria para arribar en la siguiente estación: Logroño.





