«Mi intención es que el equipo compita a un buen nivel y con ganas, ya que en este momento de la temporada necesitamos jugar un mejor baloncesto, aunque no sabemos si ello será suficiente o no», admitió el croata. Tal es el calibre del arsenal ruso que, a día de hoy, la derrota parece el desenlace más probable. «Si se pierde contra un rival muy bueno como es el CSKA Moscú, no podremos decir nada si al final ellos son claramente superiores», asumió Spahija.
«Lo que viene»
Después de apostar de nuevo por un tanteador bajo -jugar a pecho descubierto huele a suicidio-, proclamó que no quiere pensar en lo que el TAU Cerámica ha hecho antes, «sino que me interesa lo que aún está por venir, tanto para mi equipo como para mi carrera como entrenador».
Contento tras conocerse que Simas Jasaitis estará disponible a pesar de sus problemas musculares en la cadera, el preparador baskonista sí exigió a sus jugadores y a él mismo que mañana, a partir de las 21.00 horas, den el máximo ante el candidato sin discusión al centro continental. «Tenemos que dar el 200% para intentar ganarles», demandó Spahija, debutante en una Final a Cuatro.





