
DATOS DE INTERÉS
Estas ayudas, que afectan a todo el tramo alavés de la autopista vascoarogonesa, se conceden a los empadronados en el territorio que deben desplazarse para acudir a su lugar de trabajo, ya sea en Vitoria o en Vizcaya. Existen dos tipos de subvención en función del lugar de residencia, ya que los ayaleses pueden optar a más descuentos. Así, a los que realicen menos de 20 trayectos al mes, se les reintegra el 50% del viaje, mientras que a partir de 20 desplazamientos, la ayuda es del 75%.
Para el resto de los alaveses, también se siguen los dos parámetros de hasta 20 y más de 20 traslados, pero en este caso los descuentos son del 25 y el 40%, respectivamente. Este tipo de usuario -el que realiza el trayecto Altube-Areta y abona 4,25 euros- sigue copando las subvenciones forales. Y es que de los 370.000 euros abonados en 2007, ellos absorbieron el 70%, mientras que los 107.000 restantes correspondieron a las ayudas ofrecidas en la comarca de Ayala.
Según las cifras aportadas por el Departamento foral de Obras Públicas y Transportes, 5.500 alaveses han solicitado acogerse al peaje social desde su entrada en vigor. De ellos, 475 lo hicieron en el último ejercicio. Sin embargo, el número de usuarios es sensiblemente inferior a las solicitudes registradas. Y es que por término medio, la cifra mensual de personas que usan este sistema ronda las 2.400 -con una media de 24.000 viajes-. Si el mes de mayor afluencia fue abril, con 2.549 usuarios, el que tuvo menos desplazamientos fue febrero, con 2.178.
Las dudas de la AP-1
El procedimiento de uso es muy sencillo. Una vez realizada la inscripción -es requisito indispensable estar empadronado en Álava-, el titular del vehículo abona el pago del desplazamiento o con el sistema de telepeaje -Vía T- o con una tarjeta de una de las tres entidades bancarias con las que se gestionan las bonificaciones -Vital, Laboral y La Caixa-. De esta forma, las subvenciones se reintegran en la cuenta del usuario cada tres meses.
Pese a que los alaveses disponen de unas ayudas para transitar por la AP-68 que no tienen los vizcaínos, en La Rioja, por ejemplo, se ha ido más allá de los descuentos. Así, todo trayecto que se realiza dentro del tramo de esa provincia es gratuito siempre que la vuelta se efectúe en menos de 24 horas -el modo de pago es con la Vía T-. Esta medida supondrá al Gobierno riojano 2,3 millones de euros este año.
Sea como fuere, la Diputación alavesa no tendrá más remedio que reabrir el debate sobre la bonanza de implantar un peaje social -bonificación en función de la fidelidad del usuario- o uno blando -las tarifas ya son bajas de por sí- con la apertura de la Vitoria-Eibar (AP-1), que no se producirá hasta 2009. La decisión no parece sencilla porque si el Gobierno foral (PNV, EA y Aralar) apuesta por la segunda fórmula, los socialistas, 'socios preferentes' de los peneuvistas, abogan por implantar uno de carácter social.









