Corbacho anunció que el Gobierno «dará prioridad a la inversión en infraestructuras» para compensar los efectos de la desaceleración económica. De esa forma será posible absorber, al menos en parte, el previsible aumento del paro en la construcción en los próximos meses, apuntó.
La manifestación de Barcelona fue la más numerosa de todas España, con más de 30.000 asistentes.
USO y CGT reclamaron salarios dignos y cambios en el modelo productivo y de negociación colectiva en decenas de actos por todo el país.





