
Muchos descendientes de riojanos, pudieron escuchar los compases de los himnos de La Rioja, España y Argentina. Asimismo se realizó una ofrenda floral ante la estatua de Pedro del Castillo, nacido en Villalba de Rioja, y que aquel 3 de marzo de 1561 puso los cimientos de la ciudad, que hoy cuenta con más de 848.000 habitantes en su área metropolitana. La estatua fue remodelada en su día por el propio Ejecutivo riojano y la Cámara de Comercio.
El presidente riojano abogó por un futuro «de colaboración entre los riojanos y los mendocinos, a fin de asegurarnos un futuro de prosperidad, y con la amistad siempre presente». Sanz aventuró que Pedro del Castillo «sabía bien que esta iba a ser una tierra de buen vino, porque él conocía esas tierras en La Rioja». Recordó que Mendoza y La Rioja «comparten el privilegio de ser dos de las ocho principales regiones vitivinícolas del mundo».
Por otra parte, la delegación riojana visitó el nuevo espacio artístico 'Navarrete el Mudo' del Centro Riojano Español. Su presidenta subrayó que son «el centro más activo, porque preparamos unas dos actividades distintas al mes». Los jóvenes tienen parte importante en el centro, y prueba de ello son los proyectos que presentaron al presidente riojano, «para interiorizar la cultura española a través de la literatura, etc».
Además, preparan un encuentro de jóvenes riojanos de varios países para otoño.






