
LA UNIVERSIDAD
Sin embargo, no se rinden, y luchan por integrarse y por conseguir empleos más dignos con salarios más justos. En esta tarea les ayuda Infocap, una organización que, desde hace veinticinco años, trata de otorgar a estos trabajadores las herramientas para consolidar su vida laboral.
Para lograrlo, Infocap puso en marcha la Universidad del Trabajador, un espacio donde estas personas, después de su horario laboral, continúan formándose para adquirir una mayor cualificación en oficios básicos como la carpintería metálica, la construcción, peluquería, cocina, etc.
Con motivo de la celebración del Día del Trabajo, 2.000 personas participaron ayer en la inauguración del nuevo edificio de esta peculiar universidad: el de Especialización y Fortalecimiento de Competencias Laborales 'La Rioja'. Se trata de una construcción de planta baja y tres alturas en la que el Gobierno de La Rioja, merced a su colaboración con la Sociedad Benéfica La Rioja (el centro riojano de Santiago), ha invertido 600.000 euros.
Luces de esperanza
El acto se convirtió en una gran fiesta a la que asistieron los alumnos de este centro, cuya media de edad es de 35 años, sus familias, y otros 'estudiantes' que en estos 25 años han pasado por la Universidad del Trabajador, «unos 20.000 alumnos en total, ya que empezamos con sólo un par de aulas y ahora reciben clases más de 1.000 personas», explicó el director de Infocap durante los últimos seis años, el padre de la Compañía de Jesús Luis Roblero.
El acto comenzó con un vídeo en el que se mostró el proceso de construcción del nuevo edificio, junto con imágenes del día a día en la Universidad del Trabajador. «Ellos vienen aquí después de trabajar hasta las diez y media de la noche, y después muchos tienen que despertarse a las cinco o las seis de la mañana para ir a trabajar», subrayó Roblero.
Tras la bendición del centro, que albergará diversos talleres y clases, llegó el turno de que los trabajadores, espoleados por el propio padre Roblero, 'tomasen' el edificio que será su centro de estudios.
Decenas de ellos subieron las rojas escaleras metálicas de la construcción y prendieron sus velas demostrando, como dijo Roblero, «que tenemos esperanza porque la situación de la pobreza en Chile desaparezca». Antes llegó el turno de retirar las gigantescas banderas de Chile, La Rioja e Infocap, que pendían de la parte más alta del edificio, y también de cortar la cinta que daba oficialidad al acto.
El presidente de La Rioja, Pedro Sanz, destacó que el centro «simboliza nuestra solidaridad, nuestro agradecimiento a este país hermano que, en tiempos difíciles para nosotros, abrió de par en par sus puertas a los riojanos de la emigración para ofrecerles posibilidades de vida y de futuro».
Sanz se mostró convencido de que los trabajadores, «con la formación de excelencia que aquí van a recibir van a llegar hasta el límite de sus capacidades, van a aprovechar todas las oportunidades que se les presenten y van a dar lo mejor de sí mismos para el fortalecimiento de la economía de Chile».
No hay que olvidar que los alumnos de la Universidad del Trabajador acuden a ella durante tres trimestres, y este nuevo edificio permitirá que permanezcan uno o dos más para adquirir mayor especialización. El centro albergará también una bolsa de empleo en el que los trabajadores podrán desarrollar sus proyectos de negocio, etc. En el Día del Trabajo, la dignidad estuvo más presente que nunca en Chile.






