A media tarde, los agentes observaron cómo el camarero llevaba a cabo una posible compra-venta con un cliente, recibiendo un pago por ello. Accedieron entonces al bar, donde constataron que varios clientes portaban entre sus pertenencias pequeños envoltorios plásticos con una sustancia blanca en polvo. En la cocina encontraron también unos 40 gramos, presumiblemente de cocaína, y más de 6.000 euros.
También fueron incautados una balanza de precisión y diversos utensilios impregnados de restos de polvo blanco, entre ellos una tarjeta de crédito, una tabla, unas tijeras, una cuchara y un cuchillo. Ante estas evidencias, los agentes detuvieron al camarero, al que también hallaron hachis entre sus ropas. El arrestado fue puesto ayer a disposición judicial.





