El mercado de Abando, ubicado en la calle Labayru, será el segundo en sufrir un profundo lavado de imagen. El Consistorio ha sacado a concurso la remodelación de la plaza, así como su gestión y explotación por un periodo de 35 años. En este caso, el canon mínimo anual que deberán abonar sus ocupantes será de 12.000 euros, si bien se establecerán plazos de carencia de entre 5 y 7 años en función del importe que se destine a las obras. «Se espera que los concesionarios sean los que ya estaban hasta ahora», apuntó el concejal de Salud y Consumo, Sabin Anuzita. El proyecto deberá contemplar la adecuación del espacio a las normativas urbanística, de edificación, medioambiental y sanitaria. Objetivo: convertirlo en un centro comercial competitivo.
El último en discordia es el antiguo mercado de Arangoiti, que se mantuvo durante un tiempo con un único puesto abierto, pero que hace un par de años cerró sus puertas. El establecimiento continúa en desuso. Anuzita aseguró que, «si se da demanda por parte del barrio y comerciantes para reabrir este espacio, volverá a haber mercado».





