
Las dos instalaciones, que cuentan con 78.000 abonados, ofrecerán un panorama muy distinto. Mientras Gamarra pondrá a disposición de los usuarios todas sus instalaciones, una vez concluida la profunda remodelación acometida a los largo de los dos últimos años, en Mendizorroza la oferta quedará limitada a la piscina tropical, Aquamendi. Ni el vaso olímpico descubierto ni el otro recinto contiguo podrán utilizarse porque todavía no se han subsanado las importantes deficiencias que arrastran.
Una grave fuga de agua obligó en la recta final del pasado verano a concluir de manera precipitada la temporada a medidos de septiembre. El escape aumentaba de manera preocupante el nivel de cloro en el agua, lo que ponía en peligro la salud pública y la seguridad de los bañistas. Aunque la decisión de cerrar las instalaciones se adoptó en septiembre, los nuevos responsables del área municipal de Deportes -ya con el PSE en Gobierno local- aseguraron entonces que las anomalías venían de tiempo atrás y que los escapes se producían desde dos años antes.
Reformas pendientes
La concejala Maite Berrocal avanzó que sería prácticamente imposible contar con las dos piscinas afectadas en el verano de 2008. Y así va a ser. Ninguna ha sido aún reparada y ni siquiera se han podido adjudicar todavía los trabajos. El PSE culpó de la situación al «desfase económico» que dejó el PP en la gestión de los presupuestos municipales. Los socialistas confían en adjudicar la reforma en fechas próximas, pero los trabajos no podrán estar completados para la cercana temporada veraniega.
En cambio, las instalaciones de Gamarra lucirán, si no hay contratiempos, todo su esplendor cuando abran de nuevo sus puertas el próximo mes. El recinto ya estuvo operativo el pasado verano, ejecutada sólo la primera fase de su reforma, mientras se dejaba en suspenso la segunda y última para el otoño.
El complejo cercano al Zadorra, que cumplirá a finales de junio 44 años, ha visto cómo se renovaban todos sus equipamientos. Se han reformado tres de sus cuatro piscinas y toda la zona de césped. Además de haberse añadido tres toboganes y cambiado todos los sistemas de conducción y depuración de aguas.
Por otra parte, el Ayuntamiento justificó ayer el cierre de Mendizorroza el jueves por ser una jornada festiva en el calendario previamente establecido. Admitió, sin embargo, que quizá debería haber recordado la clausura unos días antes o colocado algún cartel.









