
El delantero catalán es consciente de que un triunfo en tierras jerezanas «nos dejaría la permanencia muy cerca» y para ello apuesta por la misma idea que han defendido todos sus compañeros desde la victoria ante el Elche. «Hay que ir a por el partido». Pero se muestra cauto. «Si no se puede ganar, es fundamental no perder. Así no nos empatarían en la clasificación», explica el canterano.
Después matiza. Que nadie confunda sus palabras con pensar en el empate, ni mucho menos. Hay que tenerlo en cuenta como premio menor, que desde luego no es malo, pero incide en el estilo ofensivo que se vio en Mendizorroza frente a los ilicitanos. «Si no salimos igual, nos pueden marcar y con el marcador en contra no hemos sabido remontar este año», argumenta.
«Más liberados»
Además, la mejor imagen del Alavés ha llegado cuando ha querido el balón, lo ha manejado y ha tenido presencia en el área rival. La última victoria, con fases de juego brillante, ha insuflado confianza al plantel. «El equipo está ahora más liberado. Sabemos que haciendo las cosas así tenemos mucho ganado y debemos salir sin especular», apostilla Gabri, que confía en que Adrián puede alargar el estado de gracia que exhibió ante los franjiverdes.
Él se disputa un puesto en la banda derecha del centro del campo con Mena. Ahora mismo sólo quiere pensar en el bien del colectivo. «La competencia es buena, todos trabajamos para ganarnos un sitio y decide el entrenador», sentencia el catalán.
Donde no hay esa competencia, desafortunadamente para el equipo, es en la parcela defensiva. Salmerón está con los justos. Ni eso, porque Pablo Casar, que sería el cuarto zaguero, sigue siendo duda. La alternativa es Pinilla, del filial, a quien Gabri, ve «preparado para jugar». Aparte, tiene claro que «hay que intentar aportar entre todos».
Ayer, el técnico albiazul insistió en el trabajo defensivo de las jugadas a balón parado, quizás pensando en Yordi, máximo goleador de Segunda División con dieciocho dianas y gran dominador del juego aéreo. «Habrá que estar pendientes de él», reconoce Gabri, que aprecia «un cambio radical» en el Xerez de las últimas semanas. No en vano, los de Esteban Vigo encadenan ocho jornadas sin conocer la derrota, con cuatro victorias consecutivas en casa y cuatro empates en sus recientes desplazamientos.
«Ellos están en racha y ganarles en su propio campo sería un golpe moral muy importante», apunta el delantero albiazul al respecto. Y repite: «La permanencia estaría muy cerca».





