El técnico del filial de los de Anduva, José Miguel Castillo, puso en liza en ese enfrentamiento a seis sub-23 que entrenan y juegan con la primera plantilla. En concreto, el portero Diego, los defensas Rafa Martín y Caubilla, el centrocampista Alberto y los delanteros Raúl Salcedo y Rubén Pérez.
Así, la notificación remitida desde la directiva mirandesista evidencia que no hubo situación ilegal. «Tras el recurso presentado el día 21 de abril al Comité de Competición de la Federación de Castilla y León de fútbol por parte del presidente Ángel Sastre Reviejo sobre la posible alineación indebida del equipo de Primera División Regional de Aficionados del Mirandés B, correspondiente al partido disputado el día 20 de Abril de 2008 y una vez comprobadas las alegaciones que en defensa de sus intereses ha realizado el Mirandés, de la documentación que consta en el expediente, entre la que se encuentra el correspondiente informe federativo, resulta acreditado que los futbolistas tienen suscrita licencia con el equipo de Tercera División del C. D. Mirandés», según se recoge en el texto de la resolución.
Por tal circunstancia, «ya que los seis componen el cupo especifico de futbolistas sub-23 comunicados a la FCyLF, conforme establece el artículo 96 del reglamento general de la R.F. E. F., consecuentemente se desestima la reclamación de presunta alineación indebida formulada en este caso por el Club Deportivo Cebrereña y se ordena el archivo del expediente».





