Empezó el tercer cuarto manteniendo el TAU sus opciones. Pero Holden, el formidable base americano, enjugaba las diferencias que con gran sacrificio intentaban mantener Rakocevic, Planinic y Splitter.
El ritmo se lo repartían los bases. Unos y otros tenían miedo a perder balones y conceder al contrario diferencias de más de cuatro puntos les parecía una tragedia. Y llegamos al momento de la verdad, el último cuarto, con un apretado 56-57. Era el momento y no ocurrió lo necesario. Teletovic falló tres triples de los que suele meter y que eran imprescindibles para ganar esta semifinal. Aún con el partido abierto, se pitó una injusta antideportiva a Prigioni y otra, delante de mis narices, a Rakocevic, ambas inexistentes. La suma de estos factores llevó a que el CSKA consiguiera esa cosecha tranquilizadora de los ocho puntos; el asunto era ya insalvable, sobre todo ante un equipo de la experiencia de los rusos.
Brillantes Holden, omnipresente en el campo, y Splitter, poderosísimo con su eterno problema de los tiros libres; cumplidores Rakocevic, Planinic y Prigioni; desdibujados los americanos; correctos los entrenadores. En definitiva, el encuentro presentó pocas sorpresas sobre lo que el guión podía ofrecer. El TAU dio la cara, pero le faltó un punto para poder ganar este partido.
Buena imagen
A expensas de lo que depare el partido de mañana por el tercer y cuarto puestos, no deja de ser una buena experiencia de cara a unos 'play off' de Liga dificilísimos para este TAU tan irregular. Con la intensidad y el grado de acierto exhibidos ayer, el Baskonia puede plantarse ante una recta final de ACB con perspectivas.





