
Los integrantes de la Sociedad El Sitio, herederos de aquellos liberales que poblaron Bilbao en el siglo XIX, volvieron a subir los casi trescientos escalones que unen la plaza Miguel de Unamuno con Mallona, donde se encuentra el Mausoleo de los Auxiliares. José Garzón, buen conocedor de la intrahistoria bilbaína, comentaba, mientras ascendía las escaleras, que el 2 de mayo siempre fue un día de fiesta en la Villa. Durante muchos años se celebraron grandes festejos y corridas de toros, que competían con las que tenían lugar en la Semana Grande. Ayer no hubo fiestas multitudinarias. Sólo unas pocas decenas de personas recordaron fecha tan significada.
Encabezaron la manifestación liberal concejales del Ayuntamiento bilbaíno como Txema Oleaga y Antonio Basagoiti. En Mallona les esperaba el alcalde, Iñaki Azkuna, que en su intervención recordó los estragos que sufrió la ciudad en el transcurso de una guerra que dividió al país. Azkuna se declaró liberal, reinvindicó este espíritu y recordó que en la actualidad son muchos los amenazados por ETA. «Nosotros, demócratas, no podemos estar de acuerdo, ni con los medios que utilizan (los etarras), ni con los fines que tratan de conseguir de manera espúrea», dijo. Finalizó su discurso afirmando que no quiere guerras contra nadie y condenando a los violentos.
Dolores Azpiazu, presidenta de la Sociedad El Sitio, añadió que «nuestra Sociedad mantiene viva la llama del liberalismo como fórmula de convivencia mediante la palabra, el entendimiento y la concordia».
La comitiva, tras escuchar las intervenciones, se desplazó hasta el hotel Indautxu, donde Maite Pagazaurtundua recibió de manos de Alfredo Juez el premio a las Libertades en su XVII edición. Entre los asistentes al acto se encontraban Luis Ausín, Jesús Rodrigo, Jesús Fernández de Jáuregui, Pachi Lázaro, Agustín Sánchez, el relojero Santos Alonso, el concejal Ángel Rodrigo, Teo Uriarte, Fernando Zamora, presidente de la Asociación Artística Vizcaína, Merche Quintana, Marieli Álvarez, Luis Hernández, José Luis del Olmo, Fernando Sánchez, Jesús Egido, Rafael Leonisio, Olga Garrote, José Luis Marcaida, José María Trujillo, Asier Abaunza, Tomás Arenaza y Justa Muñoz. En el hotel esperaban los escritores Juan Gerekiz y Marina Guerra, además del artista Agustín Ibarrola y su mujer, Mari Luz Bellido, el músico Iñaki Basabe, Javier Rodríguez Eguía, Edurne Arechaga, Raquel Díaz de Tudanca, Sole Fradua, Alonso Villoslada, Ana Rosa y Divina Escalona.







