«Le hemos hecho pruebas y los resultados son increíbles. Comparándolos a sus mejores marcas en velocidad, logrados en la temporada 2003/04, resulta que sólo ha empeorado 0,09 metros por segundo, una diferencia inapreciable. Cualquier persona, sólo por la edad, perdería más. También hemos medido su resistencia, con controles para conocer su potencia aeróbica, y ha mejorado. Puede sorprender, pero es que es un tío que, sin competir, ha mantenido la regularidad en los entrenamientos. Tiene un porcentaje de un 9% de grasa en su cuerpo, cuando la media en los futbolistas de élite es del 10%, y más de un 52% de músculo. La gente debe valorar lo que ha logrado. El 80% de los jugadores que por ciertas circunstancias dejan de entrar en la convocatoria se dejan ir y ganan materia grasa. Y ves a Gurpegui, sus datos, y es para decir 'chapeau'. Ni se ha venido abajo ni ha dejado de entrenarse».
Trabajo a destajo
Para poner a tono a Gurpegui en Lezama se ha trabajado a destajo. A la hora de organizar el plan de recuperación no había ningún precedente a seguir o copiar, admite Reyes. Servicios médicos, preparadores físicos y cuerpo técnico idearon el plan de trabajo. «Hasta enero, él fue uno más en el grupo, en todos los aspectos -explica Javi Reyes-. Al comenzar el año hubo un cambio. Teníamos la fecha de regreso y había que afinar. Le preparamos sesiones especiales, con entrenamientos adicionales. Al principio, nos centramos en el trabajo de resistencia. Luego, a un mes de su reaparición, trabajamos la velocidad. Y también hicimos controles para saber cuánto mejoraba, uno el 31 de enero y otro el 4 de abril. En velocidad, por ejemplo, mejoró en este tiempo un 2,8%. Puede parecer poco, pero bajar dos décimas en quince o treinta metros en sólo unos meses es impresionante». Y concluye: «Ahora hay que darle partidos. El único estímulo que le falta es la competición de élite. El resto está francamente bien. Es un jugador sacrificado, y hace más que lo que le pedimos. Muchas veces, nos toca decirle: 'Carlos, ¿para!'. Quizá es ése el carácter que le permitirá ser el de antes. Nos ha dado a todos una lección de superación».







