
-¿Cómo recibió la noticia de que le iban a homenajear en las fiestas de Santa Cruz?
-Me ha pillado de sorpresa. Pero ha sido una alegría, porque nos homenajean a mí y a mi mujer juntos, y es una cosa bonita. Aunque un homenaje merecen también todos los que ayudan a organizar año tras año las fiestas de Santa Cruz.
-El homenaje está más que justificado. Usted mismo recuperó e impulsó las fiestas de Santa Cruz a partir de 1959.
-Sí. La verdad es que eran unas fiestas que se habían perdido y yo volví a organizarlas en 1959, junto a Enrique Iturrua. En aquellas primeras ediciones, casi no había presupuesto, o incluso teníamos que poner de nuestro bolsillo. Hacíamos el programa a mano, pero tampoco era muy amplio, únicamente incluía una misa y algunos juegos para niños. Los años siguientes, poco a poco, se fueron involucrando más caseríos, más gente, todos de manera voluntaria. Luego, en la época en que estuve como alcalde pedáneo, en los años 80, se consolidaron las fiestas de una manera oficial.
-Hoy en día, ¿que ambiente hay en las fiestas de Santa Cruz?
-Hay un ambiente muy bonito. Yo animo a todos los eibarreses que les guste el mundo rural que suban durante las fiestas. En esta edición, habrá bertsolaris, romería, deportes rurales, misa y juegos para niños.
Alcalde pedáneo
-¿Qué recuerdos tiene de su etapa como concejal encargado de los barrios rurales?
-Yo ya venía del mundo rural, por lo que sabía cuáles podían ser las principales preocupaciones en este tipo de barrios. La clave está en mantener un contacto directo con todos los baserritarras, y conocer en primera persona cuál es la situación de cada uno de los barrios y los aspectos que se pueden mejorar.
-Ese cargo, ¿le dio muchos quebraderos de cabeza?
-La verdad es que no. En alguna ocasión he tenido que mediar entre vecinos que tenían alguna disputa por algún manantial o camino. Pero tengo el recuerdo que en la mayoría de los casos se llegaba a una solución, e incluso conseguíamos que los vecinos acabaran llevándose bien.
-¿Que opina sobre como se gestionan hoy en día los barrios rurales desde el Ayuntamiento? ¿Obtienen el suficiente apoyo de las instituciones?
-Creo que hoy en día el Ayuntamiento no se moja mucho con los barrios rurales de Eibar. Creo que se ha perdido el contacto directo con los caseros. Deberían preocuparse más por los barrios rurales. En muchos lugares hay cosas por hacer. La mayoría de las pistas se están deteriorando. Hay muchas zonas que se han dejado. Y creo que los lugares más cuidados, como Arrate, se podrían promocionar un poco más. Se podría construir un frontón o un bola-toki, y organizar más actividades. No hay más que ver que de los presupuestos que salen todos los años del Ayuntamiento, para los barrios rurales no se destina casi nada.





