
Es el caso de los talleres de artesanía, donde se imparten diferentes cursos relacionados con los trabajos artesanos riojanos. Alpargatas de esparto, papel y cartón, mosaico, mandalas, telares y artesanía en general siempre suscitan el interés de muchos alumnos para aprender las técnicas de realización de diferentes objetos.
La coordinadora del área de artesanía de la UPL, Rosalba Bergasa, explica que la finalidad de estos cursos es «que los alumnos reciclen lo máximo posible. Hay cosas que desechamos o tiramos a la basura y que se pueden utilizar para hacer objetos decorativos, juguetes y cosas que tengan su utilidad». En los cursos se les propone creatividad para hacer lo que gusten, desde un mueble con cartón hasta casi todo lo que se le ocurra al alumno.
Aprovechar todo
En La Rioja, este sistema de reutilización se ha usado tradicionalmente a la hora de confeccionar artesanalmente elementos decorativos. Como ejemplo, hay que hablar de las almazuelas, esos cubrecolchones o mantas que se elaboraban a partir de las telas de prendas y vestidos viejos que se tenían por las casas. «Eran telas de desecho», explica Rosalba, «y como la economía familiar no daba para todo, las mujeres, con mucha paciencia, iban encajando los pedazos y haciendo dibujos simétricos para confeccionar esas mantas. Se utilizaban todos los tejidos que se tenían por casa».
Una almazuela confeccionada por el Taller de Retales de los cursos 2006/2007 y 2007/2008 es la protagonista indiscutible de las exposiciones de los trabajos. Se está organizando una rifa con el fin de recaudar fondos a beneficio de la ONG 'Senderos de Maíz'. Esta institución trabaja en el Departamento de Sololá, en Guatemala, con niños discapacitados o con enfermedades crónicas graves. El dinero que se recaude con la rifa de esta almazuela viajará el próximo verano hasta esa localidad guatemalteca para ayudar a estos pequeños.
Papel y cartón
Otro de los talleres que imparte la UPL es el de papel y cartón. Y ahí es donde más se insiste en la reutilización. Desde figuras y muñecas hasta la confección de la pasta de papel a base de periódicos, agua y cola para moldear cualquier utensilio. El reciclaje es fundamental en estos cursos, y como insiste Bergasa, «a la hora de hacer artesanía, nosotros insistimos en que no se compren los materiales, que se busquen en casa o hasta en los vertederos. Preferimos que se compren un buen pincel». Y los alumnos de la UPL llevan hasta las últimas consecuencias esa premisa de la profesora. En vertederos y en viejos almacenes buscan sus baldosas para hacer el taller de mosaicos, quizás uno de los más vistosos que imparte el área de artesanía de esta institución. Junto a este, el de vidrieras con la técnica del falso emplomado o el de encuadernación manual de libros donde se hacen desde carpetas y cuadernos a libros.
Eso sí, como relata su profesora, «no utilizamos todos los elementos que usan los encuadernadores, hacemos cuadernos, carpetas, tapas de libretas y varias cosas, pero lo que enseñamos es a realizar cosas que luego se puedan hacer en casa».
Telares
También el taller de telares ha realizado con éxito sus cursos sobre alpargatas de esparto, el de almazuelas, el de macramé y el de encaje de bolillos. La utilización de un telar tradicional ha permitido realizar varias prendas de lana. Todos esos trabajos se expondrán en la sede de la UPL junto con los lienzos realizados en pintura.






