
La primera de ellas llegó en Gijón, donde el Alavés cayó por 3-2. Después de un 3-0 parcial, la escuadra entonces entrenada por Josu Uribe logró reducir la desventaja por dos veces en el tramo final del encuentro y llegó a rozar el empate. En aquella oportunidad, con un arbitraje similar al de ayer en Chapín, se quedó muy cerca de lograr un punto.
La segunda ocasión en la que el Alavés ha encajado tres goles fue en Mendizorroza con la visita del Celta. En aquella oportunidad, la fragilidad defensiva resultó clave para perder tres puntos en un encuentro donde el cuadro vitoriano regaló goles.
Hasta la jornada de ayer, el Alavés sólo había perdido por dos tantos en tres ocasiones. En el debut liguero en Tarragona, en Mendizorrroza frente al Córdoba y en el encuentro disputado en Cádiz. En todas las ocasiones por 2-0.
Tras la derrota en Chapín, el Alavés mantiene esos números negros a domicilio, con doce desplazamientos sin sumar de los dieciocho disputados. Después de ganar en Córdoba, el cuadro vitoriano ha perdido de forma consecutiva en Eibar, Las Palmas y Xerez.






