
Fueron muchas las emociones que experimentó ayer Gurpegui. Había un partido, sí, pero no lograba dar con las palabras justas para describir cómo vivió el homenaje previo al choque contra el Mallorca. El de Andosilla, todavía impresionado por la actitud de San Mamés, reconoció que estuvo «nervioso». Y no es de extrañar. «No sé explicar cómo he vivido el momento del pasillo de los peñistas. Ver a todo el campo aplaudiéndote, te preguntas si mereces todo lo que han hecho. Lo único que me queda es agradecérselo a la gente e intentar esforzarme para que estén orgullosos de mí».
Después de repasar la parte 'dulce' de la jornada, tocó hablar del partido. De la derrota. El jugador navarro confesó que «no nos ha dado tiempo para muchas alegrías porque para el minuto dos Güiza ya nos había puesto la tarde complicada. Me duele que haya jugado dos partidos y que hayamos perdido los dos».
Asumir la pérdida de puntos después de dos años de ausencia no es tarea fácil, pero Gurpegui no piensa en tirar la toalla en la lucha por la Intertoto. «Hay que pelear porque matemáticamente todavía hay opciones. Sería una falta de respeto para la afición si no lo hiciéramos».







