
La fase final de las riojanas ha sido inmaculada. Desde que comenzó el pasado jueves han ido ganando a todos los rivales con los que se enfrentaban. Los números no dejan lugar a dudas: cinco partidos disputados, cinco victorias, quince sets a favor y cero en contra. Un balance incontestable y que demuestra la tremenda superioridad que han mostrado las de Murillo sobre sus contrincantes.
En la final que se disputó ayer en horario matinal, el Tramek jugó contra el Gervasport, al que había ganado en un choque anterior. Las locales comenzaron mandando, pero sufrieron más de lo esperado, ya que las centrales del equipo de Corcuera, Margarita Suero y Victoria Orce, empezaron a mostrar síntomas de cansancio. Ellas han sido el pilar básico sobre el que se ha fundamentado el ascenso a Primera División Nacional.
Las asturianas, que también han logrado subir de categoría, salieron a la pista del polideportivo murillense con la idea de dar la sorpresa. La motivación de las visitantes fue muy grande, ya que querían resarcirse de la derrota cosechada días antes.
Por su parte, a las riojanas les faltó ese punto de intensidad que habían mostrado en otros encuentros y eso propició que su rival se fuera creciendo y creyendo que podía poner en problemas al conjunto anfitrión.
Pero la tremenda calidad de las locales comenzó a relucir, principalmente en los momentos claves de cada parcial, y al final el 3-0 fue el resultado final.
El balance de esta fase de ascenso ha sido muy positivo. Las riojanas se han dado cuenta de que tienen equipo para jugar a buen nivel en Primera Nacional. Además, el público también respondió animando a las suyas.
Mantener el bloque
Para la temporada que viene el Tramek Murillo prácticamente conservará al mismo bloque que le ha hecho posible el ascenso. Ahora mismo el técnico del Murillo, Carlos Arratia, que continuará dirigiendo los designios de sus chicas, cuenta con una plantilla con nueve jugadoras. Algo corta para afrontar con garantías la liga en Primera Nacional. Por eso, la intención de Arratia es reforzar el bloque con dos o tres jugadoras para hacer una plantilla más amplia y, a la vez, más competitiva.
En la próxima campaña dos conjuntos de La Rioja coincidirán en la antesala de la liga FEV. Con las de Murillo jugará el D'Elhuyar con lo que queda demostrado que el voleibol femenino riojano atraviesa por uno de los mejores momentos de su historia, ya que hay que unirle el ascenso del Haro Rioja Voley a Superliga, la máxima categoría del voleibol femenino español.
El objetivo del Tramek en la nueva categoría es ambicioso. «Nuestras intenciones desde el primer momento son claras. Vamos a luchar por meternos en la fase final para ascender a la liga FEV. Una vez ahí veremos de lo que somos capaces. La fase final que hemos jugado en Murillo nos ha servido para comprobar nuestro nivel con respecto a equipos que jugarán en Primera Nacional el año que viene, con lo que hay que ser exigentes», declara Carlos Arratia.





